viernes, 19 de abril de 2013

Tell me... why? 11



Es MUY tarde (2am), apenas llego y esto fue lo único que pude publicar, que sigo sin tener inter en la compu de casa y pasarle del celu me da dolores de cabeza porque pierdo la señal cada minuto -____- 
eso es todo y lamento mucho haberme tardado, pero ya publicaré todas mis contis pendientes...
espero que les guste!

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Estaba furioso, nunca antes me había sentido así de mal, iba por la calle maldiciendo y empujando a todos a  mi paso, no me importaba, ya nada me importaba, Daiki estaba con aquella infeliz y lo peor era que no tenía ni idea de que era lo que pasaba por su cabeza, ¿qué pretendía enamorándolo?
*Si se atreve a lastimarlo la mato* pensaba, no permitiría que le tocase uno solo de sus cabellos, la agarraría a golpes de ser necesario, él significaba todo para mí y no estaría dispuesto a dejarlo a su merced, tenía que hacer algo y rápido.


*********


- vaya vaya, que sorpresa que hayas venido sin que te llamen- me decía mientras me dejaba pasar a su departamento.

-tenemos cosas de que hablar-

-y supongo que Dai-chan está entre ellas ¿no?-apreté los puños al escucharla emplear su nombre con tono meloso.

- supones bien-

- habla entonces- dijo mientras cerraba la puerta y pasaba  a la sala.

- te lo diré simple y claro, quiero que te alejes de Daiki- sentencié firme.

- mmm y qué pasa si te digo que no quiero?- me contestó con burla.

- haré que te arrepientas- al instante le cambió la cara. No le gustaba que me le subordinara.

-no te atrevas a desafiarme Kei, o sabes lo que te pasara-

- no importa, que te quede claro, si lastimas a Daiki... te mataré-  la amenacé con voz fría, sus ojos se abrieron como platos; nunca antes me había atrevido a hablarle así.

-esto te costará Kei- dijo entrecerrando sus ojos.

- te costara a ti si te atreves a lastimarlo. Eso era todo, me voy- concluí para salir de ese lugar tan asfixiante.

Por primera vez desde que la conocí tuve el valor de enfrentarla, pero no podía dejar que dañara de alguna manera aquello que atesoraba más que a mi propia vida, porque Arioka Daiki se había convertido en todo lo que necesitaba para sobrevivir, ya lo tenía más que claro.


Habían pasado dos días desde que tuve esa "charla" con Hanna y no recibía noticias suyas, lo peor era que tampoco de Daiki, eso no tenía buena pinta, no podía quedarme tranquilo hasta estar 100% seguro de que nada malo le había sucedido.
Hanna podía llegar a ser muy sádica, tenía que llevarme lejos a Daiki y salvarlo de sus garras, una mujer tan aterradora como ella era capaz de las peores cosas, por lo que tenía que actuar pronto. Tal vez lograba convencerlo y me  lo llevaba en unas mini vacaciones, podría confesármele y vivir juntos el resto de nuestras vidas. Me hacía mucha ilusión el pensar aquello y me sentía como tonto enamorado de tan solo imaginarlo, pero era algo que anhela dentro mío, un sueño que esperaba se realizara.

Unos días más pasaron y ya estaba terminando de arreglar todo para escapar junto con Dai, aún habían muchas cosas en contra pero trataría de convencerlo de que lo hiciera, el año se estaba terminando y con ello mi paso por la secundaria, solo meses faltaban y me dedicaría a trabajar y darle todo lo que él se merecía, estaba dispuesto a cuidar de Daiki en todos los aspectos, lo tenía muy decidido.
Lamentablemente, tarde más de lo que hubiese deseado y sin dar crédito a cómo Hanna había dado su golpe...







Estaba atónito, no entendía por qué me había golpeado al abrirle la puerta,


Mi rostro ardía por el golpe, pero no se comparaba en nada al dolor que sentía por dentro.
Mi amado Daiki me miraba con odio, uno muy grande, me lastimaba, aquella mirada me lastimaba.


-¡ERES UN MALDITO!- 

-¿cómo pudiste hacerle algo asi? ¡¿CÓMO?! ¡ME DAS ASCO!-

En un principio no entendía nada, pero basto poco para que me diera cuenta de  que era lo que pasaba, esa maldita me había tendido una trampa, le hizo creer que era un monstruo, la peor basura del mundo y Daiki se veía muy convencido de ello. Él le creía absolutamente todo, había perdido su confianza, su cariño, de un sólo  golpe lo había perdido todo de él, todo lo que necesitaba, lo que me mantenía vivo, feliz, todo aquello se  había convertido simplemente en recuerdos, todos esos buenos sentimientos que albergaba por mí se transformaron en odio, asco, furia, ya nada quedaba de aquella hermosa sonrisa que me dedicaba, ahora en mi mente se grabaría aquel rostro sombrío. esos ojos llenos de odio que penetraban mi corazón como un cuchillo, se enterraban en lo más profundo de mi ser, haciéndome sangrar internamente, queriendo gritar de sufrimiento por el daño de esa mirada fúrica que  me lanzaba, y pensar que todo se debía a esa maldita arpía. Mi dulce y adorable Daiki había desaparecido dejando en su lugar a alguien completamente desconocido , quien solo  me aborrecía y pensaba lo peor de mí; pero; ¿es que acaso no me conocía lo suficiente como para saber que yo no era de ese tipo de persona? claro que he hecho muchas, muchísimas cosas malas en mi vida, pero, abusar de alguien? me creía tan bajo como para hacer eso? una furia abrazadora se apoderó de mí, estaba molesto, muy enojado, por qué creía eso? todo el tiempo que estuvimos juntos ¿no le bastó para conocerme?
Bravo Hanna habías logrado que me odiara, lograste destruirme.

  
- jajajaja JAJAJAJA, ¿qué no es obvio? Te odio…-

- ¿qué?- preguntaste confuso.

- te odio- te miré con mucha rabia- ¡TE ODIO!-



Esas palabras salían de mi boca con tanto desprecio, porque en esos momentos no veía a mi dulce Daiki, en esos momentos solo podía ver a Hanna con su sonrisa maléfica tratando de hacerme daño, al verlo sólo podía verla a ella y a su maldad.


Te empujé con fuerza al piso y cerré la puerta con seguro.
Ya me había perdido, ya no me sentía yo mismo, me dejé llevar por  el sufrimiento y odio que albergaba mi corazón, no pensaba con claridad.
Arrastré tu cuerpo con brutal fuerza hasta mi habitación y te encerré ahí.
Escuché tus incesantes gritos y golpes constantes mientras caía al suelo con las manos en mi pecho y lágrimas descendiendo por mi rostro, dolía tanto Daiki, tu odio me lastimaba tanto, hasta el punto de quitarme la respiración, ya no podía soportarlo, a ella la veías como alguien pura y de buenos sentimientos, mientras a que  mí, a mi sólo como una vil escoria que no merecía estar en este mundo, y así era Dai, no por las razones que tu creías, pero así era.

Pero si me ibas a odiar de todas formas, decidí que ya no importaba nada más...

Tomé las sogas que usaba en ocasiones con Hanna y te até de pies y manos para que no pudieses escapar, te dejé en una silla de la habitación y te sujeté con fuerza  a esta también, te dejé sólo por unos minutos y cuando estaba a punto de regresar contigo esa maldita mujer apareció de nuevo.

- hola Kei-chan- me saludó hipócrita.

Mi rabia fue tan grande que la tomé por el cuello, mientras le gritaba.

-perra, ¡¿qué le dijiste?! ¡él me odia!-

- te hubiese odiado si conociese de verdad- dijo como puedo.

La tiré al piso con mucha fuerza y llevé  mis manos a mi cabeza por la desesperación.

-asi debe de ser, nunca debiste fijarte en ese mocoso en primer lugar, olvídalo y hazme tuya Kei-

Cada palabra salida de su boca me provocaba nauseas, pero si tanto lo quería, lo tendría.
 La tomé de los pelos y así la llevé hasta la habitación dónde se encontraba Daiki.




- pero ¿qué demonios crees que haces? ¡suéltame!-


- ¡cállate y entra de una maldita vez!- la tiré sobre la cama.

En el momento que vio a Daiki le entró la desesperación, se imaginaba lo que haría y sabía tan bien como yo que no podría contenerse de disfrutarlo.
 La desvestí rápidamente y la puse boca abajo arrancándole la ropa interior. 
La penetré con dureza haciendo que sangrara. Pero era así como a esa salvaje le gustaba, y estaba a punto de ser descubierta.



- te gusta eh puta, es así como te gusta o ¿no? Jajaja-


-bast-…a, ya no sigas…si  lo haces no sere ca-capaz de…-

- pero es así como te gusta, no eres más que una sucia puta ¡toma!-

Y me introduje  con mayor fuerza en su interior, me dolía pero no quería parar, quería que Daiki viera cómo era en realidad, pero la muy maldita se las arregló para ahogar sus gemidos en la almohada, de nuevo había fallado.

Me salí de ella y sentí asco de mí mismo, era tan grotesco haber estado dentro suyo, y ni siquiera pude desenmascararla.

Se fue de inmediato y nos dejó solos, completamente solos...





miércoles, 10 de abril de 2013

Maji?


Holaa! 

he vuelto después de siglos!
lamento el hiatus y espero que no estén enojadas  conmigo >_<
este iba a ser un oneshot pero me estaba quedando largo asi que decidí hacerlo en dos partes
espero que les guste! n_n

Título: Maji?
Pareja:Takachii, InooDai, TakaNooDaiChii (?)
Extensión: Twoshot
Género:lemon, swinger, foursome.




Ya se estaba cansando, después de horas y horas por la ruta pensaba que el tonto de su novio se había perdido. El trasero le dolía muchísimo y  sentía todo su cuerpo entumecido al no darle la movilidad necesaria, ya prácticamente no tenia circulación en las piernas y la jaqueca que tenía lo iba a matar, que tonto fue al hacerle caso al idiota de Yuya accediendo  a ese viaje, una casa en la playa, pero; ¡¿dónde?!

Llevaban horas viajando y nada, ni había señales de vida por el lugar, más parecía un desierto, sólo veía tierra y más tierra y si tenía algo de suerte, cada media hora lograba ver algún árbol a la distancia; definitivamente, iba a matar  al  torpe de Takaki por ser tan bruto y no tener el más mínimo sentido de orientación, aunque claro, su novio le juraba y perjuraba que era el camino correcto, que ya estaban a nada de llegar, aunque, eso se lo venía diciendo desde hace cuatro horas y la poca fe que le tuvo en un principio se había desvanecido por completo y ya sólo lo veía con ojos asesinos ante su terquedad de querer ir a la playa a toda costa a pasar sus dos semanas libres, ¡bruto! ¡idiota! ¡¡¡estúpido!!!
¡Nunca! pero nunca de los nunca aceptaría algo así de nuevo, menos que fuese él quien condujera, las próximas vacaciones que tuviesen elegirían un destino entre AMBOS y comprarían un boleto de avión si se encontrara lejos, pero dejar que Yuya se encargue de todo era una pésima idea y por dejarse convencer tan tontamente ahora estaba pagando caro por ello.

- quita esa cara, en unos minutos llegarem-


- ¡no mientas! ¡me estás diciendo el mismo cuentito desde que salimos! ¡me duele todo! ¡tengo hambre! ¡quiero comer,  mear  y  follarte!

¡¡Quiero llegar de una puta vez!!

- O______O...... tranquilo esta... esta vez si, mira, ya llegamos-



Y era cierto, se desviaron por un pasaje con gran vegetación, todo muy verde y muy colorido, más adelante se encontraba el hermoso mar, su color era precioso, un  esmeralda que iba a tono con el ambiente, muy bello y pacífico, el sol ya se estaba escondiendo y ello le daba un  toque mágico a todo el lugar.


Ambos bajaron del auto para apreciar mejor el paisaje, sin duda la agobiante espera había valido la pena, en esos momentos Yuri ya no se sentía tan  molesto con su novio, ni siquiera sabía que un lugar como ese pudiese existir, que maravilla de paisaje.

Se quedaron un par de minutos admirando todo lo que les rodeaba, embelesados por el encanto que desprendía la fauna del lugar, se podía percibir un aroma afrodisíaco muy claramente, afectando sus sentidos más de lo que ya estaban.
Subieron al vehículo nuevamente y avanzaron un poco más hasta lo que parecía ser una cabaña, una muy espaciosa.
¡¿Al entrar se quedaron en blanco; qué hacían Daiki e Inoo ahí?!

- ¡chicos al fin!- gritó Daiki de emoción al verlos- ¡pensamos que no llegarían más!-


- ¿uh? ¿ustedes sabían que estaríamos aquí? Yuya ¿por qué no me avisaste?- demandó con enojo el menor, se suponía que esas vacaciones estarían solamente ellos, disfrutando de la compañía del otro sin nadie para interrumpir.


- ¡¡pero yo no sabía!! Inoo, pensé que era sólo para nosotros, cuando mencionaste el lugar pensé que solo vendríamos Chii y yo-


- pero ¿qué dices?  ¿tienes idea de lo que cuesta el alquiler en este aquí? si hubiesen o hubiésemos venido "solos" no podríamos costearlo-


- vamos chicos no hagan tanto escándalo ¡ahora podremos disfrutar los cuatro de esta maravilla!- se notaba lo feliz que se encontraba Daiki.



TakaChii: ..........................



Dos horas después...


- ¡chicos! ¡la cena estará lista en 15!- gritaba Inoo. Takaki y chinen se encontraban desempacando todavía, o más bien Takaki, que Yuri no dejaba de quejarse desde que llegaron; se estaba volviendo insoportable y el pobre Yuya no sabía qué hacer para  calmarlo.



- ¡todo esto es tu culpa! ¡baaaka!-


- pero ¿por qué te enojas tanto? ¿no te caen bien Daiki e Inoo? o ¿qué?-


- se suponía que solo estaríamos ¡los dos! iba a ser nuestras vacaciones juntos y ¡o arruinaste!-


- pero Chii ¿qué tiene de malo que estén con nosotros?-


- ¡que no vamos a tener ni un momento de privacidad! no vamos a poder... eso  tu y yo... ¡¡¡ahh!!! ¡¡idiota!-


- .... Con que era eso...-


- sí ¡¿y?! tanto viaje para nada,  al final ni siquiera vamos  a poder... eso! y  ¡ahhh! ¡maldición! ¡¡¡¡te odio!!!!-


-jaja... jajajajaa! ¿era por eso Yuri? aww cielo, por eso no te preocupes, que tú y yo vamos a disfrutarnos a pleno aunque los chicos estén aquí- le dijo con voz muy seductora.



- ¡ya no quiero!-


-jaja no seas malcriado  Chii o tendré que castigarte-


- ¡castigarme?  ¿a mí? cómo te atreves a-


Lo calló de una vez por todas con un pasional beso que le hizo olvidar  todo su enojo y malhumor en cuestión de  segundos, los labios de Yuya siempre tenían ese efecto en él, la exquisitez que emanaban  era sublime.

El mejor remedio para el mal temperamento de Chinen Yuri, sin duda alguna lo agradecía, vaya que si, por ello no podía evitarse a si mismo de enojarse por las cosas más estúpidas e infantiles, por que sabía que siempre, siempre, el mayor intervendría y acabaría con ese mal genio suyo de la manera más simple, con un húmedo y sensual beso.
Sus lenguas jugaban a fundirse en una, sus salivas se mezclaban deliciosas creando un sabor magnífico, sus manos acariciaban sus cuerpos sin pudor alguno y sus miembros se mecían descarados debajo de la ropa ante la creciente excitación. Era inevitable lo que estaba por suceder a continuación y no podían estar mas que agradecidos por ello. Hacía semanas que no se tocaban, con las grabaciones para la película de Shiritsu bakaleya y el dorama de Sprout no habían tenido tiempo para ellos dos, para pasarlo juntos, como pareja.
Se encontraban necesitados del otro y antes de que el verano acabase querían culminar la estación con un gran derroche de pasión descomunal en donde el anhelo de sentirse desapareciera por completo. Al menos, esa era la idea que tenían en mente.


-*toc toc toc* ¡chicos vamos que ya está lista la cena!- les gritó Daiki al otro lado de la puerta, interrumpiendo por completo el momento y ganándose  unos insultos no escuchados, por fortuna, de parte del Takachii.

*Maldito sea el enano ese*-pensaba Chinen. Por su culpa se había quedado con las ganas.




- y ¿que tal está? Kei  cocina bien ¿nee?-


- hai- contestaron acoro y con poco ánimo.


- vamos chicos estamos en un paraíso, comiendo comida deliciosa; alégrense!- les reprochó Daiki.


-mmm creo que ellos preferirían estar solos  y sin "interrupciones" ¿cierto?-


- ¿a qué te refieres exactamente Kei?-


- ellos saben a qué, ¿no es así chicos?_


- ya Kei déjate de cosas. Mas bien hay que planear que haremos mañana no les parece? estaba pensando en algo así como ir de excursión y llevar comida, también bloqueador  y claro mucha agua lo que hay que evitar es-


El Takachii no escuchaba para nada, no les importaba en la mas mínimo que planes pudiese tener Daiki, ya les había arruinado  los suyos interrumpiéndolos como lo hizo, poco les importaba ahora lo que pudiese decir, la miradas que le lanzaban era de indignación total e Inoo se dio cuenta pero prefirió no decir nada puesto que suponía porque era eso, aunque el cabeza hueca de su novio no podía leer el ambiente y no se percatara  para nada de lo que sucedía a su alrededor, el se encontraba en su mundo perfecto y Kei prefería no romper su burbuja, se lo notaba muy feliz y jovial, deseaba verlo más  así que con la cara de cansado  que traía casi siempre por lo ajetreado de su agenda, que se joda el Takachii, no permitiría que por culpa suya desapareciera la hermosa sonrisa que tenía en el rostro Daiki, de ninguna manera.


Al término de la cena  todos se estiraron sin decir ni una palabra, sólo dieron gracias por la comida y se dirigieron a su respectiva habitación. al verse solos Kei y Daiki no  se aguantaron las ganas de comerse a besos, ellos también habían deseado unas vacaciones solo para dos pero no era posible aún, al menos no si era ese lugar precisamente al que querían ir.

Sin esperar un minuto mas se arrojaron a la cama y comenzaron a quitarse la ropa, la pasión los envolvía y las ansias de entregarse al otro incrementaban.
sus pechos desnudos rozándose, sus pezones friccionándose con  fuerza, sus manos traviesas tocando lugares erógenos de l cuerpo y  sus bocas hambrientas comiéndose con ardiente necesidad. Tanto anhelaron hacer el amor nuevamente que, olvidaron por completo el hecho de estar acompañados, y peor, que sus compañeros se encontraban en la habitación contigua.



-ahh! ahh~ -


Eso fue suficiente para interrumpir nuevamente a la pareja que ya estaban comenzando con los típicos juegos de la previa sexual.

No lo podían creer, es que ¿tenían que ser tan descarados? ellos también estaban casi en lo mismo pero al menos trataban de mantener sus voces bajas para no ser escuchado, cosa que al otro par por lo visto no le importaba en lo mas mínimo.
Trataron de no ignorarlos y seguir con lo suyo pero lo siguiente fue demasiado...


-ahh Kei  mh! estas... tan grande!!...-


- y tu mm! tan jodidamente estrecho ahh!-


- dámelo más duro Kei, más duro! mmhn!!-


Eso fue todo, en lugar de excitarse o algo por  lo ocurrido a lado, aquello solo los indisponía de la peor manera, por mas aprecio que les tuviesen, escuchar esas cosas era suficiente para quitarles las ganas. con la frustración estampada en sus rostros y la insatisfacción visible en sus cuerpos se recostaron y se dispusieron a dormir, no sin antes colocarse audífonos cada uno para escuchar cualquier melodía menos los escandalosos alaridos de Daiki y las grosería de Kei, que ya estaban subiendo de tono, nunca imaginaron que tendrían ese tipo de facetas...


Por la mañana*****


El Inoodai se levantó con la felicidad emanada en cada poro de su cuerpo, se sonreían, se hacían mimos, se llenaban de besos; mientras que por otro lado el Takachii parecía tener un aura asesina cubriéndolos  de pies a cabeza, y es que no solo no pudieron "intimar” si  no  que los dejaron con unas terribles ganas.

 Veían con ojos asesinos a la feliz pareja,  ellos estarían de la misma manera si no fuese porque esos gritos de Daiki los desconcentraron, no podían creer no estuviese sin voz después de los alaridos que soltó la noche anterior; era demasiado exagerado a su parecer, auque ya le habría gustado a Chinen haber terminado así...

Tal como Daiki había planeado, se  pasaron el día fuera, la melosa pareja había despertado temprano y preparó unos deliciosos platillos para disfrutar durante su paseo.

Los otros dos mientras tanto,  los seguían y apenas pronunciaban palabra, no tenían ánimos de nada y ver como sus amigos disfrutaban les hacía aún peor, envidiaban esa felicidad, esa sensación de lujuria saciada, también deseaban estar en aquellas condiciones.

Susurros*


- nee Kei, que te parece si vamos a la cascada, solo… nosotros dos-


-mmm buena idea, creo que ellos también necesitan un tiempo a solas-


- igual que nosotros ¿no?-


- jajaja goloso, tan rápido lo quieres?-


- me aguanté por más de un   mes, te parece poco?-


-jajaja, ok ok pero creo que primero tendríamos que solucionar un problema-


- ¿eh? ¿cuál?- el mayor le hizo señas con la cabeza  dando a entender que se trataba de los otros dos que iban delante suyo.


- ¿no has notado que no han dicho palabra desde que salimos?-


- mmm ahora que lo dices… tienes razón  ¿crees que haya pasado algo entre ellos? ¿Se habrán peleado?-


-  no estoy seguro de eso, pero sí  que pasa algo raro con ellos-


- ¿les preguntamos?-


- no, no, seguramente negaran todo si están los dos juntos. Mejor ve con Chinen a la cascada   y yo me quedo con Takaki aquí- aprovechó que se encontraban en un pequeño prado.


- está bien u_u –


-ohh vamos Daiki, ya tendremos toda la noche para… tú sabes qué ;D –


- ok ok,  te espero allá- se dieron un rápido beso





-vamos Chii, te llevare a la cascada-


- ¿cascada? no sabía que  había una cerca-


- si, dicen que es hermosa *-* ¡vamos!-


- si, vayan nosotros los alcanzaremos en unos minutos-


-¿por qué no podemos ir todos juntos?- quiso saber Takaki.


-es mejor así, vayan chicos- y con eso, Daiki tomó la mano de Chinen y lo llevó hacía la cascada. Una vez ahí el pequeño no podía salir de su asombro. Todo aquello le parecía maravilloso, como sacado de un cuento, lo único que entorpecía el momento era la frustración que sentía al no haber podido concretar nada con su novio, más que solo deseo ahí había algo más, algo que temía.


- bien Chinen, es hora de que hablemos-


- ¿de qué quieres hablar?


- de lo que sucede entre Takaki y tú-


- no sucede nada- dijo resignado.


- vamos Chii, no me engañas, sé que algo pasa-


- es enserio Daiki, no ha pasado nada-


- pero han estado todo el día con cara de cul* y me dices que no pasa nada, por que están con ese humor de perros entonces?- exigió saber.


-¿quieres saber que pasa?


-si-


-¿en verdad?-


-¡que si!-


- bueno, nada pasa;  ¿entiendes? nada ha pasado desde hace meses!-


-ahhh~ osea que sufren de abstinencia? ajaja lo entiendo, a nosotros nos pasaba lo mismo,  aunque ya solucionamos eso >//<-


- lo sé ¬//¬-


- ¿eh?-


- anoche los escuchamos, no creí que aún te quedara voz después de todo  lo que gritaste-


- ustedes... ¡¿escucharon?! o_________o  -


- si, y demás esta decir que fue por SU culpa que no pudimos terminar  con  Yuya lo que ya habíamos empezado-


- ehhh!! Pero si mis gemidos son muy sensuales!-dijo algo dolido.



- ¡ese no es el punto baka!, además que no pudimos hacer nada al final-


- ajaja ya habrá oportunidad, por ello no te preocupes-


- mmm-  el pequeño bajo la mirada. No estaba tan convencido de eso.





****


- ahora que estamos solos hay algunas cosas que tienes que explicarme Takaki-


- ¿cómo cuales?-



- no te hagas tonto ¿qué demonios pasa entre ustedes? No me digas nada que no me engañas, habla-


- aishh odio que seas asi-


-ya, ya, comienza de una vez quieres-


-si me lo dices así ¬ ¬  -


- no te quejes-


- *suspiro* pues… la verdad es que con Chii estamos pasando por una ley seca que nos está matando!-


- jajajaaja enserio? No se les nota-


- ustedes no fueron de mucha ayuda tampoco Inoo- lo miró con mala cara-


- jaja ok ok, pero…  ¿hay algo más cierto?- el mayor no contestó- vamos, sabes que puedes confiar en mí-


Tomó un largo suspiro y comenzó con su relato - es que han pasado muchos meses desde que intimamos, y siempre pasa algo que nos interrumpe. Cuando más trato de que suceda, no lo hace y eso me enferma-


-pero Takaki ya pronto podrán-


- de eso no estoy tan seguro-


- ¿por qué lo dices?-


- él ha estado muy distante, apenas si me ha llamado estos últimos meses y tuve que insistirle horrores para tomar estas vacaciones juntos-


- debe de haber sido por trabajo, tienes que entender que-


-pero cuando estábamos juntos hacía lo mismo, apenas si me hacía caso-reclamó.


- tal vez solo quería… emmm – Inoo no sabía qué decir concretamente, ¿por qué motivo Chinen había descuidado tanto a su pareja?


- ves a lo que me refiero, creo el ya ha perdido el interés en mi-


-pero ¿qué cosas dices?-


-es muy posible Kei, piénsalo, comenzamos lo nuestro cuando él aún estaba muy joven, tal vez y lo suyo sólo fue curiosidad, yo sabía muy bien lo que sentía, pero puede que ese no sea su caso, tal vez quiera expandir sus horizontes, conocer nuevas personas, como la tal Morikawa, viste lo bien que se veían en el dorama? Puede que Yuri quiera intentar nuevas cosas, es joven y es de suponer que no quiera limitarse a una sola persona, que quiera salir, divertirse… tener algo con alguien más- dijo lo último con una tristeza palpable en su voz, le dolía el pensar aquello.


-¿crees que quiera estar con otras personas?-


-es muy probable, y no pienso impedírselo tampoco-


-¡¿acaso te has vuelto loco?! ¿Dejarías que haga algo como eso?-


-si solo es curiosidad lo que siente y al final regresa a mí… no me importaría-


-pero ¿qué tal sino? ¿eh? ¿que tal si ya no regresa?-


-entonces… no estábamos destinados a estar juntos después de  todo-


-¡¡¿es que te has vuelto idiota?!! ¿dejarías que el amor de tu vida se fuera así como así?-


-yo lo amo Kei, y deseo que este conmigo porque me quiere y no porque se sienta obligado ni nada de eso-


- siempre supe que eras lento pero ahora me doy cuenta que eres un completo imbécil!-


- entonces ¡¿qué?! Dime ¿qué hago? ¿Si el no quiere estar más conmigo tengo que obligarlo?! ¿Acaso forzarías a Daiki a tu lado si ya no te quisiese? ¿lo harías?!-


- ¿Cómo estas tan seguro de que ya no te quiere? ¿Has hablado con él acaso? ¿Lo has hecho?  Si no es así, ¡no te armes dramas antes de tiempo! Si sientes que lo estás perdiendo, ¡entonces has algo de una maldita vez! ¡¡No te quedes como el  estúpido que eres lamentándote antes de tiempo!!- se fue de allí, no soportaba más la estupidez de su amigo y para no hacer o decir algo que lo  lastimaría, prefirió seguir y darle alcance a los menores en la cascada.







Lo que restó del día se lo pasaron muy mal, no pudieron disfrutar absolutamente nada, y Daiki no podía contener la decepción  por ello, se suponía que tendrían que estar alegres, celebrando al fin sus tan ansiadas vacaciones, pero no, gracias a esos dos no podían. No es que fuese un insensible a los problemas de sus amigos,  pero había esperado mucho por ese viaje y lamentaba no poder disfrutarlo a pleno con su novio, debían  idear algo para apaciguar las aguas entre el TakaChii, pero ¿qué?

Y así, en la desesperación de la impotencia, a Daiki se le ocurrió algo que nunca creyó pudiese pasar, pero a como estaban las cosas lo veía como una muy buena opción, después de todo, se lo pasarían bien o ¿no?
Ahora lo único que restaba era convencer a su novio…
Lo habló con Kei y aunque en primera instancia se rehusó y hasta acusó al menor de infiel, terminó aceptando, no  podía resistírsele mucho tiempo a esa carita de sátiro pervertido que ponía cada vez que lo quería engatusar, estaba consciente de que el menor era un completo manipulador cuando se lo proponía, pero aun así, lo amaba con locura, y nunca pudo negarle algo, por más descabellado que fuese, asi como aquella vez que convencieron a Yabu de jugar al juego de la botella, solamente los tres, obvio aprovechándose de su estado de ebriedad para comérselo a besos, así y peor era el InooDai.

La noche llegó  y con ella el comienzo de su plan, ya tenían todo listo, la cena estaba servida, las bebidas muy frías, sólo faltaban esos dos. Inoo tuvo que llamarlos y prácticamente obligarlos a cenar,  fue todo muy raro y por demás incómodo, aun así tuvieron que soportarlo. Luego, como ya lo habían decidido se separaron en parejas, al igual que cuando fueron a la cascada. Los menores fueron a encerrarse en una de  las habitaciones  y los otros dos se dirigieron a la piscina que se encontraba en la parte posterior de la casa.


-Dai-chan ¿de qué querías hablar?-


-de lo que estábamos hablando en la tarde-

-no hay mucho de qué hablar realmente -

-pero quieres solucionar eso lo más rápido posible ¿no es así?-

-¡por supuesto que si!  Pero no es tan fácil como parece-

-creo que te puedo ayudar con eso, o mejor dicho, los podemos ayudar con eso, solo… solo tienes que abrir tu mente Chii-

-mmm esto ya no me está gustando, ¿a qué te refieres concretamente?-

-solo confía en mi-

Se fue acercando poco a poco  hasta juntar sus labios  con los del menor quien ni siquiera reaccionó, estaba perplejo…





-ya Kei dime de una vez ¿qué estás tramando?-

-¿por qué supones eso?-

-no soy tan tonto como parezco ¬¬*  tu cara de maniaco arrepentido me lo dice-

-si tú lo dices...-

-anda,  dime ¿qué te traes entre manos?  

-sólo tómatelo con calma-

-¿?-

Abrió la laptop que llevaba consigo  y la  puso delante de Takaki, lo que mostraba  la pantalla era algo totalmente sin explicación.
Las imágenes eran de  un Chinen sentado en una cama, con la respiración agitada, las mejillas muy coloradas,  los pantalones bajos, y un muy atrevido Daiki masturbándose mientras le hacía sexo oral…


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Dirty dream




Hola! cómo les va chicas?? espero que bien nee
bueno, venga a dejarles algo ya que tardo demasiado con mis contis, este, según yo iba  a ser oneshot, pero me salió cortísimo asi que lo dejo en drabble ¬¬
lo hice para Giu por su cumple hace tantísimos años xDD  
espero que les guste!!!!



 Título: Dirty dream
 Pareja: Takachii
 Género: Rape
 Extensión: Drabble



Caminaba rumbo a casa luego de una larga jornada, había  sido un día muy pesado con tantos ensayos, los pasos cada vez eran más difíciles y el cansancio se apoderaba de él en cuestión de minutos. El salir de fiesta todas las noches para; según él; despejarse, no le hacía bien  a su ritmo de vida, pero ya le había cogido el gusto a las juergas nocturnas con sus nuevos amigos, amigos que sus compañeros no aprobaban, creían que eran una pésima influencia para el castaño, y con toda razón. Pero a él, terco, le valían los comentarios u opiniones que sus compañeros de grupo tenían, con aquellos otros chicos se lo pasaba de la ostia, bebían, bailaban y claro está,  tenían sexo a más no poder. Sin darse cuenta se había convertido en un hábito, pensar en el sexo, tener sexo, deseando tenerlo; siempre mirando chicas e imaginando tenerlas en su cama gimiendo desaforadas todo lo que sabían y más…


 Estaba enfermo, pero ni siquiera se daba cuenta de ello…

Tal enfermedad llegó a su punto más crítico el día que descubrió, o mejor dicho espió a su pequeño amigo en las duchas.
 Como siempre, las coreografías lo habían dejado molido y se detuvo para tomar un descanso cuando sin darse cuenta, cayó rendido al sueño y se levantó mucho tiempo después para notar que  los demás ya se habían retirado. Fue directo a tomar una ducha, pero no contaba con que alguien más estuviera ahí, no sería la primera vez que se duchara en la empresa junto a sus compañeros y demás pero esa maldita enfermedad suya le había dañado el cerebro de manera tal que no pudo resistir el impulso de ver quien era el que se encontraba aún ahí. No era simple curiosidad la que sentía, era morbo, el morboso deseo de espiar a quien quiera que fuese que se encontrara  desnudo en la ducha. Con sigilo y mucha cautela, se acercó al lugar para poder apreciarlo mejor, y entonces lo pudo divisar a la perfección, aquel cuerpo minúsculo enjabonarse con paciencia, delineando su figura y jugando con el agua como niño pequeño, se notaba que en verdad estaba disfrutando de su relajante ducha, aquella imagen tan pura e inocente solo podía ser tan vilmente distorsionada por la mente atrofiada de Takaki.
Para él esa no era más que una provocación por parte del menor; esto, claro está; no tenía ningún sentido, pero para una persona que se acostumbró a follar con una o más chicas por noche, cada noche, era algo completamente lógico.
Como deseaba ser esa esponja y poder tocar con total libertad ese cuerpo tan llamativo, ese pequeño pero bien formado cuerpo sugerente a pecar que lo estaba poniendo duro, muy duro…
Sin aguantarse las ganas llevó una mano a su miembro por encima de la tela y lo estrujó con fuerza moviéndolo de arriba abajo, soltando un breve suspiro, breve; pero no leve, este había sido lo suficientemente alto como para que Chinen lo escuchara. Sí, el muy pendejo se estaba medio pajeando  con el integrante más infantil del grupo, el más mimado, el niño más caprichoso y tierno de todo Hey! Say! Jump ¡¿qué tan bajo podía caer?!
No solo era menor que él sino que también ¡era hombre! ¿Su enfermedad sexual ya no le permitía siquiera reconocer géneros?
Excitarse viendo la figura de aquella inocente criatura estaba más allá de todo ¿cómo osaba mancillar de esa forma tan vulgar la imagen pura y dulce del menor?
¿Como podía  alguien llegar a ser tan bastardo?
¡¿cómo?!

****

Al percatarse de la presencia de alguien más en el lugar, atinó a darse media vuelta y descubrir al individuo. Lo que encontró fue a un Takaki con la mirada llena de deseo y una mano posada indecorosamente en la parte íntima de su cuerpo, al darse cuenta de  lo que el mayor estaba haciendo solo se dio vuelta avergonzado de encontrarlo en semejante situación, mal hecho, muy mal hecho…

*****

El menor se había sonrojado, cuando se dio cuenta de donde tenía su mano, un adorable sonrojo apareció en sus mejillas, vio como rápidamente se daba la vuelta para no seguir viéndolo y entonces lo pudo divisar, pudo ver a la perfección el blanco, redondo y menudo trasero de Chinen, sus nalgas tan bien formadas, con esa curvatura muy bien proporcionada no hicieron otra cosa sino llevarlo al punto más alto de excitación posible, ese níveo trasero que no hacía otra cosa sino llamarlo y pedir por él a gritos lo atraía con un magnetismo insuperable.

Lentamente se aproximó al menor, levantó su mano derecha y rozó muy suave su piel. El bajo al sentir el tacto inesperado que el otro le daba se paralizó, no entendía, o no quería entender, qué era lo que el mayor hacía. Pero algo tenía muy claro, y eso era el miedo…  miedo que le provocó esa mirada, el manoseo por demás indecente que se dio y ahora, el tacto a su espalda, sentía miedo, miedo… de lo que le pudiese hacer…
Lentamente se  fue dando vuelta, como en una película de horror, sentía pánico de hacerlo, algo dentro suyo le decía que no lo hiciera, que simplemente corriera lo más rápido que pudiera, pero no lo hizo.
No lo hizo, y por ello, ahora estaba en grandes problemas. De ello se dio cuenta cuando sus ojos encontraron los del mayor y no pudo notar  otra cosa en ellos sino deseo… un peligroso deseo…



Por un momento pudo notar el temor en sus ojos, uno que lo hacía ver endemoniadamente adorable y desgraciadamente violable, no había caso, después de eso no habría manera de desobedecer los bajos instintos de su cuerpo, no quería hacerlo. Deslizó su mano a lo largo de su espalda deteniéndose en su pequeñísima cintura, y acariciando esa zona, lo tomó con ambas manos y lo empotró contra la pared de la ducha. El agua caía empampándolo por completo, su cabello y ropa se mojaron en segundos pero eso no le importó en absoluto, se centró en el rostro de Yuri, en sus finas facciones, angelicales y ahora mas sexys que nunca al estar mojado. Apegó su cuerpo al del menor y acunó su rostro con sus manos, lo miro por unos instantes notando la incertidumbre y el  miedo en estos y lo besó. Un beso fiero y salvaje sin una pizca de afecto, un beso brutal, enfermizo, un beso que no provocaba en el menor otra cosa si no repulsión.
Movía sus labios incesante ante la espera de ser correspondido, espera vana, porque Chinen no podía pensar en otra cosa que no fuese alejarlo, golpeando su pecho continuamente y retorciéndose de un lado al otro tratando de huir, deseando la muerte ante lo que imaginaba que se venía, deseando que fuese un sueño, solo una maldita pesadilla, pero no lo era, no lo era y no podía escapar de ella…
Siguió besándolo con desespero, tomo sus dos piernas, delgadas y frágiles, posicionándolas alrededor de su cintura, permitiéndole juntar sus cuerpos mucho más de lo que ya estaban, algo que para él era nulo, pues ansiaba fervientemente sentirse dentro de Chinen, sentirse en su interior, sentir el placer de hacerlo suyo…

-basta Takaki, detente- pedía entre sollozos el pequeño e indefenso Chinen- por favor… no me hagas daño…-

-tranquilo, verás que te gustará- estaba cegado, cegado de deseo, tanto, que no era capaz de notar que lo que hacía, era una atrocidad.

Con fuerza introdujo uno de sus dedos en el interior del menor, provocándolo a soltar un  desesperado grito de dolor, las  lágrimas  del pequeño caían salvajes ahora ante tal punzante intromisión, sentía que se desvanecería en cualquier momento.

El mayor se dio cuenta de esto, y no lo podía permitir, quería seguir disfrutando de ese suave y exquisito  cuerpo. Volvió a poner sus pies  en el suelo, lo tomó fuertemente de las manos y prosiguió a agacharse hasta su miembro. Aún cuando el único pene que había visto en su vida fue el propio, podía jurar que el del menor era el más bello del mundo, esa hermosa y perfecta virilidad rosada que se mostraba ante él era algo  magnifico, imposible de superar.
Acercó su  rostro al miembro del menor y rozó sus labios por los costados, este comenzó a cobrar vida lentamente antes los ojos de Yuya que demostraban admiración y un brillo único. Siguió incitando al pequeño con más roces ardientes a su extensión logrando que se irguiera de a poco, poniendo al menor muy duro.
Al levantar la vista lo que puedo apreciar fue la mirada  de confusión del menor por lo que le hacía, le dedicó una mirada lasciva y,  con la punta de su lengua rodeo la cúspide de su erección, haciéndolo vibrar, causando un leve gemido en el menor. Volvió a lamer su dureza pero esta vez por los costados, volviendo a escuchar de nueva cuenta los sonidos placenteros que su “amante forzado” hacía, dirigió su vista  arriba y pudo notar claramente la cara de Chinen reflejando un placer que quería ocultar; su seño fruncido ligeramente, sus ojos cerrados con fuerza, sus mejillas sonrosadas y su labio inferior siendo fuertemente mordido tratando de reprimir cualquier tipo de sonido que intentara escapar de ellos.
Esa imagen angelical solo lo estimuló a sacarse rápidamente la ropa, casi como un desesperado para volver a unir sus labios.

Tomó con una mano su propio pene y la  condujo hasta la entrada del menor.
Introdujo su miembro lentamente escuchando los quejidos del menor ante tal acto, pero, se sentía tan delicioso, era increíble, sentir su estrechez aprisionándolo como lo hacía, era algo celestial, la casta entrada de Chinen habían superado sus expectativas, era lo más exquisito que experimentó nunca,  no hubo persona en su vida, ¡en su vida! que le haya  brindado un placer como ese, el sexo que tubo siempre fue bueno, pero esas sesiones sexuales no se asemejaban en nada a lo  que sentía en esos momentos, era algo nuevo y completamente superior.


“el sexo con vírgenes es mejor uh”


Desde un principio sus estocadas fueron fuertes, brutales y rápidas, embestía sin compasión alguna al menor, que no dejaba de llorar, pero, no podía parar, no deseaba hacerlo,  Chinen era tan malditamente  adictivo que juraría que ese sería el mejor sexo que tendría en su vida. Esa piel suave, labios provocativos, pezones rosados, trasero  perfecto y pene antojable eran en su conjunto, lo mejor que podría haberle pasado.


-onegai  Yuyan…ya no me lastimes…- logró decir el pequeño en medio de todo.

Fue ahí, fue en ese instante en el que cayó en la cuenta de lo que estaba haciendo, estaba violando a su amigo, aquel ser dulce y tierno, al que veía como un hermanito menor, al que solía sentar en sus piernas y jugar con él de muchas maneras, al que mimaba y adoraba, a la criatura más delicada y susceptible de todas…

-Yuri- pronunció en un susurro- perdóname, por favor perdóname. Comenzó a llorar- no… no se qué me paso… por favor- se sentía como la peor basura del mundo, no creía lo que acababa de hacer. Lloró y lloró  sin saber cuanto tiempo, le dolía haberle causado un daño irreparable al menor, el lo amaba, siempre lo hizo y ahora lo había lastimado, era intolerable  e imperdonable el perjuicio que cometió.
No se lo perdonaría nunca...





  Abrió los ojos lentamente sintiéndose desorbitado por unos instantes, la habitación daba vueltas y sentía sus mejillas húmedas, estaba… ¿llorando?. Poco a poco se reincorporó maldiciendo ese dolor que aquejaba a su espalda, el muy torpe se había quedado dormido en el piso de la sala de ensayos sabe quién por cuanto tiempo, meditó unos momentos y aterradoras imágenes agolparon su mente confundiéndolo por unos segundos, eso… no había sido real cierto? No podía serlo, ansiaba con toda su alma que no, aunque lo creía tan real, tanto como si aún pudiese apreciar el tacto de la fina piel del menor, sintió inclusivo el temor de Chinen, pero… no, no era real, solo había sido una muy vivida pesadilla, una falsa ilusión creada por su atrofiada mente llena de sexo y morbo. Agradecido estaba que todo fuera solo un sueño, solo una maldita pesadilla que para el bien de todos estaba lejana a la realidad. Se paró y fue ahora si a asearse, estaba todo sudoroso y quería limpiar su cuerpo y mente con algo de agua fría.
Al entrar notó como alguien estaba en uno de los cubículos, caminó a paso lento, temiendo la realización de un mal sueño, y confirmándola cuando puedo ver bien el cuerpo de esa persona que ahora no podía dejar de ver. Se acercó sigilosamente hasta esa figura que descansaba bajo el agua, levantó su mano y le tocó el hombro.
Se miraron, por unos instantes sus miradas se mantuvieron fijas y ese infernal deseo crecía gradualmente en su interior, logrando que su pulso se acelerase y que aquellas imágenes de ensueño aparecieran en su mente de nuevo.

-no vemos mañana, cuídate- con toda la fuerza de voluntad que poseía hizo el esfuerzo sobre humano par decir aquellas palabras y salir rápidamente del lugar.
Sintiendo paz y tranquilidad por no haber cometido una estupidez monumental, y hasta, orgulloso de si mismo por haber sido capaz de evitarla.

****
 -maldición Yuya, ya caerás…- pensó internamente Chinen cuando vio la figura del mayor perderse, e ideando un nuevo plan para que éste cediera y se rindiera ante el deseo que estaba más que claro, sentía por él y que estaba dispuesto a liberar sin importar cómo, porque de algo estaba seguro, Takaki Yuya sería suyo, por las buenas o por las malas…

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Wild Love - Capítulo 7

Esto va dedicadísimo a mi  Mabe querida, sí, míaaaaa jajaja
que la super mega adoro♥

lamento mucho por tener el blog tan abandonado pero  espero que pronto vuelva con más fics, todos los que tengo pendientes.
BESOS!



Chinen quedo pasmado al escuchar tales palabras, ¿esa chica era novia de Takaki?
¿Por qué no le dijo que ya tenía pareja? por que lo engaño asi?
Se sentía molesto, muy molesto, pero más consigo mismo al darse cuenta de los pensamientos que tenía. Ellos dos no tenían nada. Solo se habían acostado dos veces y eso no le daba derecho alguno  a ningún tipo de reclamos, nada.
Pasó de largo, ignorando la mirada de todos y la del mismo Takaki, entró a su carpa  y se quedó allí , se obligó a si mismo dormir y tratar de no pensar en nada más, sin darse cuenta, una lágrima descendió por su rostro y a esa, le siguieron muchas más.


Por otro lado, en el campamento había una tremenda conmoción por el regreso de la "princesa", no tenían ni idea de cómo era aquella chica realmente, pero claro, siempre mantuvo la fachada de ser la más pura y santa de todas.

-Yuya~ te extrañe mucho- dijo colgándose de su cuello-

- ¿cómo puedes ser tan sínica?-

- pero Yuyan ¿por qué dices eso?-

-no quiero que te me acerques hipócrita-

-un momento- lo tomó del brazo y comenzó a susurrarle- más te vale que seas bueno conmigo-

- ¿ahora si muestras tu verdadera cara? ¡ja! no me jodas-

- a ti puede  que no... pero el mocoso ese va a sufrir si no haces lo que te diga, ¿quedó claro?- sentenció amenazante.

- tú no podrías-

- ¿no te demostré ya de lo que soy capaz?-

-no tienes idea de quién es él-

- mmm será acaso el hijo de la directora?-

- ¡¿lo sabes?! y aún así crees qu-

-por supuesto, y baja la vos amor que somos un poco el centro de atención- volvió a poner esa sonrisa perfecta y risueña que tanto la caracterizaba.

-¿qué demonios pretendes? ¿ya te aburriste de mi hermano acaso?-

- medio hermano querrás decir y la verdad si, es terrible en la cama-

- eres una zorra-

- pero no pensabas eso cuando lo hacíamos ¿no?- dijo burlona.

-eso fue hace mucho,y nunca llegamos a nada,  ya ni me interesas-

- estás seguro Takaki, ¿seguro  que no quieres sentirme  de nuevo? porque yo estoy muriendo por tenerte-

- basta! me das asco, ¿creíste que después de lo que me hiciste todavía seguiría enamorado de ti?-


- si, estoy segura de que aún me amas-

- pues te equivocas, ya no me interesas, y vuelve con el imbécil ese por el que me dejaste-

Takaki estaba furioso, ¿qué pretendía esa mujer? ¿pensaba que lo haría caer tan fácil? hace un tiempo atrás de seguro lo habría hecho, le  habría dicho que si a cualquier maldita cosa que le propusiera, pero ya no más, ella ya no significaba nada para él, ahora tenía alguien más en mente, alguien que probablemente no quisiese volver a hablarle nunca más, pero por el cual tenía que intentarlo, debía esforzarse y tratar de arreglar las cosas con él, pero conociéndolo… no sería nada fácil.
Entró a la carpa con cuidado, como esperando un ataque sorpresa por parte de Chinen, pero no fue así, lo encontró durmiendo. Pensó en levantarlo y hablar de lo ocurrido pero prefirió no hacerlo, después de tantas horas perdido dedujo que lo mejor  para él sería descansar, y además aprovechaba para pensar mejor en disculparse. Notó que estaba muy descubierto y  quiso cobijarlo, el frío se estaba acentuando y  podría enfermarse si no lo cubría, se acercó al menor y lo arropó, le quitó unos mechones que tenía en la cara y se quedó viéndolo fijamente, Chinen había estado llorando, tenía rastros de lágrimas en su rostro y sus párpados parecían algo hinchados. Se sentía mal, pues el único culpable era él,  él y  su estupidez, lo había herido, sin mencionar que presenció el beso que aquella desagradable chica le había dado.
Con sumo cuidado se recostó a su lado y envolvió el cuerpo del pequeño en un abrazo y acariciando su mejilla suavemente, se sentía tan cálido estar así con él, el menudo cuerpo del menor lo relajaba, le transmitía una paz que no creía posible de conseguir, pero lo hacía, estando a su lado lo conseguía y aquello lograba sacarle una sonrisa. Siguió con la faena por unos cuantos minutos más, hasta que el pequeño abrió los ojos.

Chinen  lo quedó viendo por unos segundos antes de reaccionar, se separó de él bruscamente y se sentó, no dijo nada, no lo miró, no tenía ni idea de qué hacer, se suponía que estaba enojado  con el mayor pero más que nada, y aunque odiara admitirlo, estaba dolido...

-estás bien?- pregunta tonta pensó.

- no es de tu incumbencia- le respondió frío el menor.

-sólo quiero saber  si te hiciste daño-

- ese no es asunto tuyo, asi que no me molestes-

- por favor Chii-

-  o_o ¿cómo me llamaste?!-

- ahh emm bueno yo...-

- no tenemos esa confianza, no me llames asi de nuevo-


- lo--lo siento- bajó la mirada un tanto dolido.

-supongo que ahora te irás a dormir con esa chica ¿no? muy bien, llévate tus casas de una vez-

-¿qué dices? claro que no lo haré-

- ¿a no? me extraña-

-y eso ¿por qué?-

- ¿es tu novia cierto?  entonces deberías irte con ella y dejarme en paz-

- ella no es nada mío-

- pues no parecía no ser nada tuyo , no cuando te beso de esa manera- Takaki pudo notar el gran desdén con el que Chinen dijo esas palabras. Podía percibir claramente los celos en aquella frase. Su emoción por haberle provocado eso fue monumental, tanto que no pudo evitar sonreír.
Eso molestó aún mas al pequeño Yuri.

- ¡¿por qué demonios estás sonriendo?!- le gritó exasperado.

Takaki no decía nada, sólo lo veía con un brillo en su mirar, como fascinado por su gran reciente descubrimiento. Y ¿cómo evitarlo? Chinen parecía ser  más significante para él de lo que creía, en muy pero muy poco tiempo había logrado eso y recién se daba cuenta de ello.
Por su parte, Yuri estaba desconcertado, ¿qué le pasaba a Takaki?  y... ¿qué pasaba consigo mismo? Aunque se lo negara al mundo entero, le había molestado muchísimo el mentado beso ese, le hervía la sangre de tan sólo recordarlo y le tenía un odio absoluto a la tipeja esa. Sabía, el sabía por qué
era,  pero admitirlo era imposible, no podía concebir algo  semejante, porque el problema en si no era por ser ambos chicos, era porque aquel chico tenía que ser justamente Takaki Yuya, estúpido, torpe, infantil, disque malo; que no lo era para nada ¬¬ ; y muchas otras cosas más que le desagradaban del carácter de una persona. Pero aún  así, el idiota ese le gustaba. Le gustaba y era ya muy tarde para cambiar ese hecho.

-¡¿ me vas a decir qué maldita cosa te causa tanta gracia?!-


Takaki no dijo nada, conservó esa sonrisa tonta en el rostro y se acercó al menor hasta envolver el cuerpo del pequeño en sus brazos, brindándole su calor.
Chinen no dijo ni hizo nada, sólo se dejó abrazar como si su vida fuese a mejorar de alguna manera por ello, como si Takaki fuese alguien completamente indispensable en su vida, porque en el momento en el cual pudo sentir su cuerpo envuelto en ese abrazo, sintió la necesidad de no separarse nunca más. La ira desapareció, su cuerpo se relajó, su corazón se aceleró y su respiración se detuvo, ¿por qué el mayor lograba ponerlo de esa manera?, no quiso darle más vueltas y  le devolvió el contacto rodeando el cuerpo de Yuya con sus brazos. y así permanecieron por un muy largo rato...