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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Dirty dream




Hola! cómo les va chicas?? espero que bien nee
bueno, venga a dejarles algo ya que tardo demasiado con mis contis, este, según yo iba  a ser oneshot, pero me salió cortísimo asi que lo dejo en drabble ¬¬
lo hice para Giu por su cumple hace tantísimos años xDD  
espero que les guste!!!!



 Título: Dirty dream
 Pareja: Takachii
 Género: Rape
 Extensión: Drabble



Caminaba rumbo a casa luego de una larga jornada, había  sido un día muy pesado con tantos ensayos, los pasos cada vez eran más difíciles y el cansancio se apoderaba de él en cuestión de minutos. El salir de fiesta todas las noches para; según él; despejarse, no le hacía bien  a su ritmo de vida, pero ya le había cogido el gusto a las juergas nocturnas con sus nuevos amigos, amigos que sus compañeros no aprobaban, creían que eran una pésima influencia para el castaño, y con toda razón. Pero a él, terco, le valían los comentarios u opiniones que sus compañeros de grupo tenían, con aquellos otros chicos se lo pasaba de la ostia, bebían, bailaban y claro está,  tenían sexo a más no poder. Sin darse cuenta se había convertido en un hábito, pensar en el sexo, tener sexo, deseando tenerlo; siempre mirando chicas e imaginando tenerlas en su cama gimiendo desaforadas todo lo que sabían y más…


 Estaba enfermo, pero ni siquiera se daba cuenta de ello…

Tal enfermedad llegó a su punto más crítico el día que descubrió, o mejor dicho espió a su pequeño amigo en las duchas.
 Como siempre, las coreografías lo habían dejado molido y se detuvo para tomar un descanso cuando sin darse cuenta, cayó rendido al sueño y se levantó mucho tiempo después para notar que  los demás ya se habían retirado. Fue directo a tomar una ducha, pero no contaba con que alguien más estuviera ahí, no sería la primera vez que se duchara en la empresa junto a sus compañeros y demás pero esa maldita enfermedad suya le había dañado el cerebro de manera tal que no pudo resistir el impulso de ver quien era el que se encontraba aún ahí. No era simple curiosidad la que sentía, era morbo, el morboso deseo de espiar a quien quiera que fuese que se encontrara  desnudo en la ducha. Con sigilo y mucha cautela, se acercó al lugar para poder apreciarlo mejor, y entonces lo pudo divisar a la perfección, aquel cuerpo minúsculo enjabonarse con paciencia, delineando su figura y jugando con el agua como niño pequeño, se notaba que en verdad estaba disfrutando de su relajante ducha, aquella imagen tan pura e inocente solo podía ser tan vilmente distorsionada por la mente atrofiada de Takaki.
Para él esa no era más que una provocación por parte del menor; esto, claro está; no tenía ningún sentido, pero para una persona que se acostumbró a follar con una o más chicas por noche, cada noche, era algo completamente lógico.
Como deseaba ser esa esponja y poder tocar con total libertad ese cuerpo tan llamativo, ese pequeño pero bien formado cuerpo sugerente a pecar que lo estaba poniendo duro, muy duro…
Sin aguantarse las ganas llevó una mano a su miembro por encima de la tela y lo estrujó con fuerza moviéndolo de arriba abajo, soltando un breve suspiro, breve; pero no leve, este había sido lo suficientemente alto como para que Chinen lo escuchara. Sí, el muy pendejo se estaba medio pajeando  con el integrante más infantil del grupo, el más mimado, el niño más caprichoso y tierno de todo Hey! Say! Jump ¡¿qué tan bajo podía caer?!
No solo era menor que él sino que también ¡era hombre! ¿Su enfermedad sexual ya no le permitía siquiera reconocer géneros?
Excitarse viendo la figura de aquella inocente criatura estaba más allá de todo ¿cómo osaba mancillar de esa forma tan vulgar la imagen pura y dulce del menor?
¿Como podía  alguien llegar a ser tan bastardo?
¡¿cómo?!

****

Al percatarse de la presencia de alguien más en el lugar, atinó a darse media vuelta y descubrir al individuo. Lo que encontró fue a un Takaki con la mirada llena de deseo y una mano posada indecorosamente en la parte íntima de su cuerpo, al darse cuenta de  lo que el mayor estaba haciendo solo se dio vuelta avergonzado de encontrarlo en semejante situación, mal hecho, muy mal hecho…

*****

El menor se había sonrojado, cuando se dio cuenta de donde tenía su mano, un adorable sonrojo apareció en sus mejillas, vio como rápidamente se daba la vuelta para no seguir viéndolo y entonces lo pudo divisar, pudo ver a la perfección el blanco, redondo y menudo trasero de Chinen, sus nalgas tan bien formadas, con esa curvatura muy bien proporcionada no hicieron otra cosa sino llevarlo al punto más alto de excitación posible, ese níveo trasero que no hacía otra cosa sino llamarlo y pedir por él a gritos lo atraía con un magnetismo insuperable.

Lentamente se aproximó al menor, levantó su mano derecha y rozó muy suave su piel. El bajo al sentir el tacto inesperado que el otro le daba se paralizó, no entendía, o no quería entender, qué era lo que el mayor hacía. Pero algo tenía muy claro, y eso era el miedo…  miedo que le provocó esa mirada, el manoseo por demás indecente que se dio y ahora, el tacto a su espalda, sentía miedo, miedo… de lo que le pudiese hacer…
Lentamente se  fue dando vuelta, como en una película de horror, sentía pánico de hacerlo, algo dentro suyo le decía que no lo hiciera, que simplemente corriera lo más rápido que pudiera, pero no lo hizo.
No lo hizo, y por ello, ahora estaba en grandes problemas. De ello se dio cuenta cuando sus ojos encontraron los del mayor y no pudo notar  otra cosa en ellos sino deseo… un peligroso deseo…



Por un momento pudo notar el temor en sus ojos, uno que lo hacía ver endemoniadamente adorable y desgraciadamente violable, no había caso, después de eso no habría manera de desobedecer los bajos instintos de su cuerpo, no quería hacerlo. Deslizó su mano a lo largo de su espalda deteniéndose en su pequeñísima cintura, y acariciando esa zona, lo tomó con ambas manos y lo empotró contra la pared de la ducha. El agua caía empampándolo por completo, su cabello y ropa se mojaron en segundos pero eso no le importó en absoluto, se centró en el rostro de Yuri, en sus finas facciones, angelicales y ahora mas sexys que nunca al estar mojado. Apegó su cuerpo al del menor y acunó su rostro con sus manos, lo miro por unos instantes notando la incertidumbre y el  miedo en estos y lo besó. Un beso fiero y salvaje sin una pizca de afecto, un beso brutal, enfermizo, un beso que no provocaba en el menor otra cosa si no repulsión.
Movía sus labios incesante ante la espera de ser correspondido, espera vana, porque Chinen no podía pensar en otra cosa que no fuese alejarlo, golpeando su pecho continuamente y retorciéndose de un lado al otro tratando de huir, deseando la muerte ante lo que imaginaba que se venía, deseando que fuese un sueño, solo una maldita pesadilla, pero no lo era, no lo era y no podía escapar de ella…
Siguió besándolo con desespero, tomo sus dos piernas, delgadas y frágiles, posicionándolas alrededor de su cintura, permitiéndole juntar sus cuerpos mucho más de lo que ya estaban, algo que para él era nulo, pues ansiaba fervientemente sentirse dentro de Chinen, sentirse en su interior, sentir el placer de hacerlo suyo…

-basta Takaki, detente- pedía entre sollozos el pequeño e indefenso Chinen- por favor… no me hagas daño…-

-tranquilo, verás que te gustará- estaba cegado, cegado de deseo, tanto, que no era capaz de notar que lo que hacía, era una atrocidad.

Con fuerza introdujo uno de sus dedos en el interior del menor, provocándolo a soltar un  desesperado grito de dolor, las  lágrimas  del pequeño caían salvajes ahora ante tal punzante intromisión, sentía que se desvanecería en cualquier momento.

El mayor se dio cuenta de esto, y no lo podía permitir, quería seguir disfrutando de ese suave y exquisito  cuerpo. Volvió a poner sus pies  en el suelo, lo tomó fuertemente de las manos y prosiguió a agacharse hasta su miembro. Aún cuando el único pene que había visto en su vida fue el propio, podía jurar que el del menor era el más bello del mundo, esa hermosa y perfecta virilidad rosada que se mostraba ante él era algo  magnifico, imposible de superar.
Acercó su  rostro al miembro del menor y rozó sus labios por los costados, este comenzó a cobrar vida lentamente antes los ojos de Yuya que demostraban admiración y un brillo único. Siguió incitando al pequeño con más roces ardientes a su extensión logrando que se irguiera de a poco, poniendo al menor muy duro.
Al levantar la vista lo que puedo apreciar fue la mirada  de confusión del menor por lo que le hacía, le dedicó una mirada lasciva y,  con la punta de su lengua rodeo la cúspide de su erección, haciéndolo vibrar, causando un leve gemido en el menor. Volvió a lamer su dureza pero esta vez por los costados, volviendo a escuchar de nueva cuenta los sonidos placenteros que su “amante forzado” hacía, dirigió su vista  arriba y pudo notar claramente la cara de Chinen reflejando un placer que quería ocultar; su seño fruncido ligeramente, sus ojos cerrados con fuerza, sus mejillas sonrosadas y su labio inferior siendo fuertemente mordido tratando de reprimir cualquier tipo de sonido que intentara escapar de ellos.
Esa imagen angelical solo lo estimuló a sacarse rápidamente la ropa, casi como un desesperado para volver a unir sus labios.

Tomó con una mano su propio pene y la  condujo hasta la entrada del menor.
Introdujo su miembro lentamente escuchando los quejidos del menor ante tal acto, pero, se sentía tan delicioso, era increíble, sentir su estrechez aprisionándolo como lo hacía, era algo celestial, la casta entrada de Chinen habían superado sus expectativas, era lo más exquisito que experimentó nunca,  no hubo persona en su vida, ¡en su vida! que le haya  brindado un placer como ese, el sexo que tubo siempre fue bueno, pero esas sesiones sexuales no se asemejaban en nada a lo  que sentía en esos momentos, era algo nuevo y completamente superior.


“el sexo con vírgenes es mejor uh”


Desde un principio sus estocadas fueron fuertes, brutales y rápidas, embestía sin compasión alguna al menor, que no dejaba de llorar, pero, no podía parar, no deseaba hacerlo,  Chinen era tan malditamente  adictivo que juraría que ese sería el mejor sexo que tendría en su vida. Esa piel suave, labios provocativos, pezones rosados, trasero  perfecto y pene antojable eran en su conjunto, lo mejor que podría haberle pasado.


-onegai  Yuyan…ya no me lastimes…- logró decir el pequeño en medio de todo.

Fue ahí, fue en ese instante en el que cayó en la cuenta de lo que estaba haciendo, estaba violando a su amigo, aquel ser dulce y tierno, al que veía como un hermanito menor, al que solía sentar en sus piernas y jugar con él de muchas maneras, al que mimaba y adoraba, a la criatura más delicada y susceptible de todas…

-Yuri- pronunció en un susurro- perdóname, por favor perdóname. Comenzó a llorar- no… no se qué me paso… por favor- se sentía como la peor basura del mundo, no creía lo que acababa de hacer. Lloró y lloró  sin saber cuanto tiempo, le dolía haberle causado un daño irreparable al menor, el lo amaba, siempre lo hizo y ahora lo había lastimado, era intolerable  e imperdonable el perjuicio que cometió.
No se lo perdonaría nunca...





  Abrió los ojos lentamente sintiéndose desorbitado por unos instantes, la habitación daba vueltas y sentía sus mejillas húmedas, estaba… ¿llorando?. Poco a poco se reincorporó maldiciendo ese dolor que aquejaba a su espalda, el muy torpe se había quedado dormido en el piso de la sala de ensayos sabe quién por cuanto tiempo, meditó unos momentos y aterradoras imágenes agolparon su mente confundiéndolo por unos segundos, eso… no había sido real cierto? No podía serlo, ansiaba con toda su alma que no, aunque lo creía tan real, tanto como si aún pudiese apreciar el tacto de la fina piel del menor, sintió inclusivo el temor de Chinen, pero… no, no era real, solo había sido una muy vivida pesadilla, una falsa ilusión creada por su atrofiada mente llena de sexo y morbo. Agradecido estaba que todo fuera solo un sueño, solo una maldita pesadilla que para el bien de todos estaba lejana a la realidad. Se paró y fue ahora si a asearse, estaba todo sudoroso y quería limpiar su cuerpo y mente con algo de agua fría.
Al entrar notó como alguien estaba en uno de los cubículos, caminó a paso lento, temiendo la realización de un mal sueño, y confirmándola cuando puedo ver bien el cuerpo de esa persona que ahora no podía dejar de ver. Se acercó sigilosamente hasta esa figura que descansaba bajo el agua, levantó su mano y le tocó el hombro.
Se miraron, por unos instantes sus miradas se mantuvieron fijas y ese infernal deseo crecía gradualmente en su interior, logrando que su pulso se acelerase y que aquellas imágenes de ensueño aparecieran en su mente de nuevo.

-no vemos mañana, cuídate- con toda la fuerza de voluntad que poseía hizo el esfuerzo sobre humano par decir aquellas palabras y salir rápidamente del lugar.
Sintiendo paz y tranquilidad por no haber cometido una estupidez monumental, y hasta, orgulloso de si mismo por haber sido capaz de evitarla.

****
 -maldición Yuya, ya caerás…- pensó internamente Chinen cuando vio la figura del mayor perderse, e ideando un nuevo plan para que éste cediera y se rindiera ante el deseo que estaba más que claro, sentía por él y que estaba dispuesto a liberar sin importar cómo, porque de algo estaba seguro, Takaki Yuya sería suyo, por las buenas o por las malas…

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Wild Love - Capítulo 7

Esto va dedicadísimo a mi  Mabe querida, sí, míaaaaa jajaja
que la super mega adoro♥

lamento mucho por tener el blog tan abandonado pero  espero que pronto vuelva con más fics, todos los que tengo pendientes.
BESOS!



Chinen quedo pasmado al escuchar tales palabras, ¿esa chica era novia de Takaki?
¿Por qué no le dijo que ya tenía pareja? por que lo engaño asi?
Se sentía molesto, muy molesto, pero más consigo mismo al darse cuenta de los pensamientos que tenía. Ellos dos no tenían nada. Solo se habían acostado dos veces y eso no le daba derecho alguno  a ningún tipo de reclamos, nada.
Pasó de largo, ignorando la mirada de todos y la del mismo Takaki, entró a su carpa  y se quedó allí , se obligó a si mismo dormir y tratar de no pensar en nada más, sin darse cuenta, una lágrima descendió por su rostro y a esa, le siguieron muchas más.


Por otro lado, en el campamento había una tremenda conmoción por el regreso de la "princesa", no tenían ni idea de cómo era aquella chica realmente, pero claro, siempre mantuvo la fachada de ser la más pura y santa de todas.

-Yuya~ te extrañe mucho- dijo colgándose de su cuello-

- ¿cómo puedes ser tan sínica?-

- pero Yuyan ¿por qué dices eso?-

-no quiero que te me acerques hipócrita-

-un momento- lo tomó del brazo y comenzó a susurrarle- más te vale que seas bueno conmigo-

- ¿ahora si muestras tu verdadera cara? ¡ja! no me jodas-

- a ti puede  que no... pero el mocoso ese va a sufrir si no haces lo que te diga, ¿quedó claro?- sentenció amenazante.

- tú no podrías-

- ¿no te demostré ya de lo que soy capaz?-

-no tienes idea de quién es él-

- mmm será acaso el hijo de la directora?-

- ¡¿lo sabes?! y aún así crees qu-

-por supuesto, y baja la vos amor que somos un poco el centro de atención- volvió a poner esa sonrisa perfecta y risueña que tanto la caracterizaba.

-¿qué demonios pretendes? ¿ya te aburriste de mi hermano acaso?-

- medio hermano querrás decir y la verdad si, es terrible en la cama-

- eres una zorra-

- pero no pensabas eso cuando lo hacíamos ¿no?- dijo burlona.

-eso fue hace mucho,y nunca llegamos a nada,  ya ni me interesas-

- estás seguro Takaki, ¿seguro  que no quieres sentirme  de nuevo? porque yo estoy muriendo por tenerte-

- basta! me das asco, ¿creíste que después de lo que me hiciste todavía seguiría enamorado de ti?-


- si, estoy segura de que aún me amas-

- pues te equivocas, ya no me interesas, y vuelve con el imbécil ese por el que me dejaste-

Takaki estaba furioso, ¿qué pretendía esa mujer? ¿pensaba que lo haría caer tan fácil? hace un tiempo atrás de seguro lo habría hecho, le  habría dicho que si a cualquier maldita cosa que le propusiera, pero ya no más, ella ya no significaba nada para él, ahora tenía alguien más en mente, alguien que probablemente no quisiese volver a hablarle nunca más, pero por el cual tenía que intentarlo, debía esforzarse y tratar de arreglar las cosas con él, pero conociéndolo… no sería nada fácil.
Entró a la carpa con cuidado, como esperando un ataque sorpresa por parte de Chinen, pero no fue así, lo encontró durmiendo. Pensó en levantarlo y hablar de lo ocurrido pero prefirió no hacerlo, después de tantas horas perdido dedujo que lo mejor  para él sería descansar, y además aprovechaba para pensar mejor en disculparse. Notó que estaba muy descubierto y  quiso cobijarlo, el frío se estaba acentuando y  podría enfermarse si no lo cubría, se acercó al menor y lo arropó, le quitó unos mechones que tenía en la cara y se quedó viéndolo fijamente, Chinen había estado llorando, tenía rastros de lágrimas en su rostro y sus párpados parecían algo hinchados. Se sentía mal, pues el único culpable era él,  él y  su estupidez, lo había herido, sin mencionar que presenció el beso que aquella desagradable chica le había dado.
Con sumo cuidado se recostó a su lado y envolvió el cuerpo del pequeño en un abrazo y acariciando su mejilla suavemente, se sentía tan cálido estar así con él, el menudo cuerpo del menor lo relajaba, le transmitía una paz que no creía posible de conseguir, pero lo hacía, estando a su lado lo conseguía y aquello lograba sacarle una sonrisa. Siguió con la faena por unos cuantos minutos más, hasta que el pequeño abrió los ojos.

Chinen  lo quedó viendo por unos segundos antes de reaccionar, se separó de él bruscamente y se sentó, no dijo nada, no lo miró, no tenía ni idea de qué hacer, se suponía que estaba enojado  con el mayor pero más que nada, y aunque odiara admitirlo, estaba dolido...

-estás bien?- pregunta tonta pensó.

- no es de tu incumbencia- le respondió frío el menor.

-sólo quiero saber  si te hiciste daño-

- ese no es asunto tuyo, asi que no me molestes-

- por favor Chii-

-  o_o ¿cómo me llamaste?!-

- ahh emm bueno yo...-

- no tenemos esa confianza, no me llames asi de nuevo-


- lo--lo siento- bajó la mirada un tanto dolido.

-supongo que ahora te irás a dormir con esa chica ¿no? muy bien, llévate tus casas de una vez-

-¿qué dices? claro que no lo haré-

- ¿a no? me extraña-

-y eso ¿por qué?-

- ¿es tu novia cierto?  entonces deberías irte con ella y dejarme en paz-

- ella no es nada mío-

- pues no parecía no ser nada tuyo , no cuando te beso de esa manera- Takaki pudo notar el gran desdén con el que Chinen dijo esas palabras. Podía percibir claramente los celos en aquella frase. Su emoción por haberle provocado eso fue monumental, tanto que no pudo evitar sonreír.
Eso molestó aún mas al pequeño Yuri.

- ¡¿por qué demonios estás sonriendo?!- le gritó exasperado.

Takaki no decía nada, sólo lo veía con un brillo en su mirar, como fascinado por su gran reciente descubrimiento. Y ¿cómo evitarlo? Chinen parecía ser  más significante para él de lo que creía, en muy pero muy poco tiempo había logrado eso y recién se daba cuenta de ello.
Por su parte, Yuri estaba desconcertado, ¿qué le pasaba a Takaki?  y... ¿qué pasaba consigo mismo? Aunque se lo negara al mundo entero, le había molestado muchísimo el mentado beso ese, le hervía la sangre de tan sólo recordarlo y le tenía un odio absoluto a la tipeja esa. Sabía, el sabía por qué
era,  pero admitirlo era imposible, no podía concebir algo  semejante, porque el problema en si no era por ser ambos chicos, era porque aquel chico tenía que ser justamente Takaki Yuya, estúpido, torpe, infantil, disque malo; que no lo era para nada ¬¬ ; y muchas otras cosas más que le desagradaban del carácter de una persona. Pero aún  así, el idiota ese le gustaba. Le gustaba y era ya muy tarde para cambiar ese hecho.

-¡¿ me vas a decir qué maldita cosa te causa tanta gracia?!-


Takaki no dijo nada, conservó esa sonrisa tonta en el rostro y se acercó al menor hasta envolver el cuerpo del pequeño en sus brazos, brindándole su calor.
Chinen no dijo ni hizo nada, sólo se dejó abrazar como si su vida fuese a mejorar de alguna manera por ello, como si Takaki fuese alguien completamente indispensable en su vida, porque en el momento en el cual pudo sentir su cuerpo envuelto en ese abrazo, sintió la necesidad de no separarse nunca más. La ira desapareció, su cuerpo se relajó, su corazón se aceleró y su respiración se detuvo, ¿por qué el mayor lograba ponerlo de esa manera?, no quiso darle más vueltas y  le devolvió el contacto rodeando el cuerpo de Yuya con sus brazos. y así permanecieron por un muy largo rato...











lunes, 14 de mayo de 2012

Wild Love- Capítulo 6


Después de meses me digno a darle continuación  a este fic, no tengo perdón, lo sé.
Solo espero que les guste...


____________________________ 


Al salir el sol el profesor comenzó a despertar a todos los alumnos; debían empezar temprano si querían aprovechar al máximo el día, realizando por lo menos  la mayor cantidad de actividades que se tenían planeadas; pero le costó mucho, todos se encontraban muy somnolientos  y de un terrible mal humor, mandándolo más de uno a la ******. El pobre no entendía qué les pasaba a todos, pero al ver salir a cierta “parejita” de su tienda se dio una idea, aunque en el fondo esperaba estar equivocado, pero no encontraba otra explicación y el haber tomado pastillas para dormir no ayudaba en nada ya que era una obviedad,  algo tenía que haber sucedido para tener a todos o casi todos así, y de seguro que esos dos estaban involucrados dado que se ganaron las malas miradas de algunos y miradas de burla de otros.


Profesor: este será un día largo…


Se habían levantado satisfechos consigo mismos, y en la tranquilidad de su carpa compartieron un tierno beso de saludo, lento y suave.
Al final, después de tantos esfuerzos tontos por no volver a dejarse llevar, terminaron haciéndolo nuevamente, aunque… ésta vez parecía ser distinta, ambos lo notaron mientras lo hacían, aún cuando no estaban completamente seguros de que era lo que había cambiado, pudieron percibir perfectamente que su último encuentro los satisfizo en más de una manera, pudieron apreciarse más a fondo, mucho más que como un simple acto de deseo carnal, distinguieron una tibieza emanada de sus corazones haciéndose uno…


Al escuchar a su sensei llamarles, no les quedó de otra más que alistarse y salir a reunirse con el resto del grupo.
La reacción que tuvieron sus compañeros al verlos había sido un tanto inesperada; miradas de todo tipo se divisaban entre los presentes; asco, complicidad, burla, odio, etc.
No soportaban que absolutamente todos fijaran su vista en ellos, ¿qué les pasaba?
Harto de todo Chinen se dirigió hacia el grupo…


Chinen: ¡¿qué sucede?! ¡¿por qué nos miran así?!


Silencio…


Chinen: ¡vamos!  ¡hablen de una vez!


-¡los escuchamos!-


Chinen: ¡¿qué escucharon?!


Todos: ¡SUS GEMIDOS!


Takachii: O_____O


Takaki: qu-que  de que hab-blan…


-¿de qué crees?-


Chinen: pe... pero nos..nosotros no…


- ya dejen de negarlo, todos los escuchamos…-


La pareja solo encontró miradas de recelo entre sus compañeros, y la verdad tenían razón, aunque realmente no hayan sido ellos los causantes de tales “alaridos”, estos  fueron tan fuertes y escandalosos la noche anterior que despertaron a más de uno, estaba claro que, ahora se encontraban bajo las miradas acusadoras de todos y envueltos de un evidente manto de vergüenza que estallaba en sus rostros manifestándose en graves tonos colorados, pero, ¿qué podían hacer? ¿Acaso serían capaces de delatar  a sus libidinosos compañeros de grupo? No, claro que no, no eran unos soplones, y tampoco podían ventilar asuntos sexuales ajenos a ellos, aunque claro, en esos momentos todos pensaban que dichos asuntos eran más que obvios y pertenecientes al par. Pero no había manera de demostrar lo contrario, era más que fijo  que absolutamente nadie le creería ni una sola palabra de lo que dijeran, se encontraban renuentes a escuchar sus explicaciones ¿quién podría culparlos?

El profesor trató de  liberar un poco la tensión que se había creado con juegos y caminatas durante todo el día, poniendo lo mejor de si para que el malestar decreciera, pero, sin éxito alguno, decidió solo cumplir con sus obligaciones básicas y limitarse a guiar a sus estudiantes durante la cena para que no tuvieran éstos ningún percance.
El día había sido por demás tortuoso, solo rezaba para que lo noche no lo fuera no la imitara…


-bien chicos, sigan así, lo están haciendo muy bien-


-y usted porque no hace nada sensei, digo, después de todo usted también va a comer, debería ayudarnos- comentó un alumno.


-ahh bueno, eso es porque estamos acá para medir y mejorar sus habilidades no las mías- respondió con una sonrisa.


-Tsk! la tiene fácil…-


- dudo que el sensei la tenga fácil con cierta pareja a la que tiene que controlar, sobre todo en la noche- comentó otro con malicia, a lo que todos rieron y enfocaron sus ojos sobre la pareja  a la cual hacían referencia y se pasó el día entero rezagado del resto del grupo, sin mirar a nadie, menos escuchando los comentarios burlones de los demás y maldiciendo internamente a un par de maníacos sexuales escandalosos y pervertidos.


Takaki: ya me estoy cansando de esto.


Chinen: todo es por esos dos  ¡maldición! Ya no lo aguanto, les diré a todos que fueron ellos y nosotros no tuvimos nada que ver.


Takaki: claro, diles eso, de seguro te creerán.


Chinen:-lo miró enojado- a veces eres tan molesto.


Takaki: y  tú a veces eres tan infantil.


Chinen: ja! Quien vino hablar...-


Takaki: ya basta quieres, no seas un crío.


Chinen: yo crío? Claaro, pero seguro no piensas eso cuando te la meto o ¿si?- se la devolvió con malicia.


Takaki: o___o calla! ¡Te van a oír!- reclamó.


Chinen: todos lo saben, qué más da.


Takaki: claro que no, no saben eso.


Chinen: jaja te avergüenza que se enteren que soy YO quien te la mete? Jaja


Takaki: ya basta! No estoy jugando, déjate de bromas y baja la voz que te van a escuchar.


Chinen:  ¿ y si no  quiero? ¿qué? ¿Qué me vas hacer? ¿eh?


Takaki: maldición Chinen ya basta, te van a oír.

Chinen: ya todos están al tanto ¿qué importa lo que diga ahora? Ya te dije, todos lo saben- espetó burlón.


Takaki: ¡¡PERO NADIE SABE QUE TÚ ME LA METES A MÍ!!-gritó fúrico.


Todos: O___O


Chinen: idiota....

Takaki:-volteo a ver a los demás- eh? No yo no....-

Chinen: idiota, ahora todos  SÍ lo  saben- dijo susurrando y bajando la mirada.

X: jaja el más macho de la escuela resulto ser gay! Jajajaja

X2: y encima hace de chica!

-¡¡que par de locas!!

Todos: jajajajajaja!!!!!!!!!


Takachi: O/////O

Chinen: ¡ya nos convertiste en los maricas de la escuela!
¡¡Estarás contento imbécil!!

Takaki: pero yo no-

Chinen: ¿tú no que?!  ¡idiota!  ¡¡¡Nos arruinaste!!!



Chinen se fue corriendo bajo la burlona mirada de todos mientras q el mayor solo se quedo de pie, aguantándose las ganas de partirles las caras a esa bola de imbéciles....

Pasaron las horas, Yuya se refugioó en su carpa, no quería verle la cara a nadie, se sentía como el mayor imbécil de todos, no solo había expuesto su relación con el menor si no que también los dejó como los maricones del curso y encima se ganó el odio de Chinen, pues era obvio que no le iba a perdonar fácilmente semejante humillación, ahora que lo pensaba, y, conociendo al pequeño de seguro que se vengaría, la pregunta era ¿cómo? Un leve escalofrío le recorrió el cuerpo imaginando que posibles cosas seria capaz de hacerle.

-pero qué tanto? ¡El que quedó peor fui yo!  Quede... Como la chica U////U ahhh!!!! ¡Demonios!
¿Por qué diablos tuve que abrir la boca?! Soy un estúpido... De seguro no querrá ni verme ¡maldición!
Justo ahora que lo nuestro mejoraba...



******** Por otro lado********

-¡¡ese idiota!!   ¡¿Cómo se le ocurre gritarlo frente a todos?!  ¡Imbécil! ¡Idiota! 
¡¡¡¡¡TE ODIO TAKAKI!!!!!!!!-gritó a todo pulmón, haciendo volar a los pájaros que estaban por los alrededores, en verdad que estaba furioso, daba patadas a los árboles tratando  de amenizar al menos de esa manera la bronca que tenía encima. Y es que ¿era necesario que lo gritara? Aún cuando todos lo sospechaban podrían al menos haber apelado a la duda, pero no, con la confesión del mono con peluca mal teñida ese ahora todo estaba más que aclarado, tanto que no había lugar para la más mínima sospecha, todo era evidente, ya ni podían echarle la culpa a la otra parejita, que en verdad fueron los causantes de todo, por ser reverendamente escandalosos, nada, ya no había nada que hacerle para limpiar su imagen pero…

- él es el que quedó peor - reflexionó- se lo merece por idiota, al menos me verán como el macho alfa *-*
 aissh será mejor que vuelva. Ahhh demonios ¿¿por donde era?? No! Ya me perdí, y todo por culpa de ese idiota  ¿ahora qué hago?-

-…¿necesitas ayuda?....- una voz apareció de improvisto sorprendiéndolo.



*********


Ya habían pasado unas cuantas horas y el menor todavía no regresaba, era algo preocupante, con lo arrebatado que podía llegar a ser, el castaño solo esperaba por que estuviese a salvo y lejos de cometer cualquier tontería.
Al salir de la carpa se encontró, con el profesor y la mitad de los chicos preparándose para salir en búsqueda de Chinen.

-Takaki-kun, también irás a rescatar a tu novia? Ahhh~cierto, lo olvidaba la novia eres tú no es asi? ajaja

Sensei: basta ya! Lo más probable es que su compañero esté perdido, es peligroso a estas horas pero no podemos dejarlo ahí, asi que terminen de una vez con esos comentarios- soltó bastante enojado, a él le daban igual las preferencias sexuales de sus alumnos, solo le preocupaba ver y cuidar de ellos, por lo tanto los comentarios mal intencionados ya lo tenían a tope.- prepárate tú también  Takaki-kun, saldremos en unos minutos.


-no hace falta sensei, ya lo encontré- dijo una voz  acercándose, una que Yuya pudo reconocer con facilidad e hizo que se le helara la sangre.

-hola chicos ¿Cómo han estado? ¿Me recuerdan?- caminó hasta Takaki y con voz dulce dijo- yo sé que tú si nee Yuyan.- tomó su rostro con ambas manos y lo besó.

El asombro de todos era claro, pero lo era aún más el de cierto pequeño que apareció segundos después para encontrarse con una escena que le detuvo el andar, la respiración y provocó que abriera desmesuradamente sus ojos ante algo que no podía creer, que no quería, algo que… dolía.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Wild love-Cap 5

Aquella noche de lunes fue… ¡un tormento!, no querían ni imaginar lo que pasaría en esa bendita excursión, es que ¿acaso no podían tener peor suerte? Ya de por sí era un calvario tener que verse todos los días en clases pero, ¿ahora hasta dormirían juntos? Después de todo lo que pasó, o mejor dicho, de todo lo que hicieron,  tendrían que pasar casi toda una semana ¿juntos? Estos chicos si que carecían de suerte, pero ¿qué podían  hacer?, las parejas ya estaban armadas y no había vuelta atrás, no les quedaba de otra más que aceptar el hecho de pasar juntos 5 noches, a ambos les  rondaba la misma pregunta, está más que clara cual era, pero estaban determinados a hacerse los duros y no sucumbir ante los placeres de la carne…

Llegaron a la escuela con grandes ojeras, ninguno puedo pegar un ojo en toda la noche; y  al verse en la mañana solo bufaron con pesar, ahora deberían hacer cada maldita cosa juntos y era lo que más les molestaba, no tenían ni la mínima intención de verse, mucho menos pasar  “tiempo de convivencia” y ahora  eso era precisamente  lo que tenían que hacer, aunque, tendrían suerte si solo hacían eso y nada más “extra”.
Ya eran las 9:30 am exactamente y tenían que salir de la escuela para llegar al lugar donde pasarían la semana, ya en el  autobús tuvieron que sentarse juntos, nadie quería ir con ninguno de ellos, bueno, ¿quién los culparía? Chinen era insoportable y Takaki aterrorizaba a más de uno. Se pasaron todo el viaje callados, más de dos horas sin pronunciar palabra y cada uno metido en su propio mundo, al menos eso aparentaban porque lo cierto era que no dejaban de pensar el uno en el otro y en lo incómodo de la situación, todos sus compañeros se la habían pasado bromeando y charlando de esto y lo otro durante todo el camino pero ellos no prestaron atención a nada, poco les importaba lo que los otros hacían y ya al llegar al lugar se apresuraron a bajar y tratar de alejarse lo más posible el uno del otro, lo cual era muy estúpido por que eran compañeros de tienda y si o si estarían prácticamente pegados haciendo las  diversas tareas que se habían pautado.
Lo primero fue armar las carpas, cosa sencilla, pudieron terminar rápido y prepararse para el almuerzo, el campamento era grande y el área de cocina (improvisada) estaba un poco lejos, por lo que se encontraban solos ya que tenían que esperar a que los demás  acabaran, ninguno decía nada, no se miraban y trataban de no toparse en el camino del otro, deseaban hacer las cosas por separado y a su modo.
Así fue hasta que cierta personita por descuidado terminó cortándose mientras picaba los vegetales…


Chinen: auch!!
Takaki: ¿qué te paso?
Chinen: solo me corte.
Takaki: déjame ver.
Chinen: solo es un pequeño corte no pasa nada.
Takaki: si claro- dijo tomando su mano y viendo la herida- ¿pequeño corte? ¡Te vas a desangrar con todo lo que te sangra!
Chinen: no seas exagerado, no es para tanto.
Takaki: si lo es y ahora mismo vamos a curarte-
Chinen: pero-
Takaki: pero nada, vamos- finalizó tirando un poco de su mano y acercándose a donde se encontraba el profesor.- sensei Chinen-kun se lastimó la mano, necesito el botiquín de primeros auxilios-
Sensei: o vaya, Chinen-kun debes tener más cuidado por favor, a ver… ahora te lo doy.- dicho esto fue a buscar el botiquín.
Takaki: es cosa mía o ¿todos nos están mirando?
Chinen: claro que nos están mirando tonto, si estamos tomados de la mano!- dijo muy alarmado pero en voz baja.
Takaki: ahh!!- soltó su mano rápidamente, pero eso ya no importaba, ya los habían visto.

Lo que no entendía era por que tenía había hecho eso, ahora no podía evitar sentirse avergonzado, mientras disimulaba ver para otro lado, y ni hablar de chinen que estaba tan rojo como un tomate, evitando la mirada de todos, haciendo oídos sordos a los cuchicheos y maldiciendo internamente a Takaki por haber hecho algo tan innecesario, no solo lo había tomado de la mano, no, sino que también entrelazó sus dedos con los suyos!

“¿qué demonios le pasa a este tipo?” pensaba Yuri.

Y si, esa era una buena pregunta, Takaki se hacia la misma, no comprendía, se suponía que eso era lo que había planeado pero no se dio cuenta cuando cometió el error de tomar su mano, lo hizo sin pensar, fue algo natural.
Ese maldito mocoso lo tenía así, como un pobre idiota que no paraba de hacer otra cosa sino ponerse en ridículo delante de los demás, sirviéndoles de burla. Por que de seguro ahora se crearían todo tipos de rumores raros acerca de ellos dos y tendría que soportar todo eso o partirle la cara a la mitad de sus compañeros porque era mas que obvio lo que estaban pensando, ¿Takaki preocupado por alguien más, tomándole la mano y para colmo hombre? Ahí había algo raro, sin duda; y bueno si bien estaban en lo cierto, no quería que nadie más supiera el tipo de… ¿relación? Que tenían o como se le llame, ya era más que suficiente viviendo con el… trauma  ¿tal vez? de semejante acto como para soportar ahora que todos se dieran cuenta de que había algo raro entre ellos y comenzarán con comentarios molestos acerca del tema.

Sensei: toma Takaki-kun-dijo entregándole las cosas ahora puedes curar a Chinen-kun.
Takaki: ¿are? yo lo haré?-
Sensei: pero claro, es tu pareja después de todo.
Takaki:¡ÉL NO ES MI PAREJA! ¡¿POR QUÉ DICE ESO?! ¡NOSOTROS NO TENEMOS NADA!
Sensei: tranquilo Takaki-kun no te alteres- dijo el profesor con mucho miedo.
Chinen: ¿quieres calmarte?- estaba enfadado por la reacción del mayor, asi hacía más que evidente el tipo de trato que tenían, uno no muy sano…
Sensei: ¿por qué no mejor van a su tienda y ahí lo curas eh? ¿Qué te parece takaki-kun?- dijo para tratar de librarse el dúo, el castaño ya le estaba poniendo nervioso.
Takaki:¿eh? no… etto…
Chinen: vamos-
Takaki: ya que-
Lo siguió hasta el interior de la tienda y ambos se acomodaron dentro de ella.
Takaki: dame tu mano-
Chinen: puedo hacerlo solo-
Takaki: que me la des te digo-
Chinen: y yo te digo que no quiero-
Takaki. que me la des de una maldita vez!
Chinen: oye no me grites!
Takaki: entonces no seas tan testarudo y dame tu mano que la desinfecto-
Chinen: esta bien-dijo ya resignado
Takaki: oye encima que te hago un favor-
Chinen: yo no te lo pedí-
Takaki: dejémoslo ahí quieres- bufó
Yuya procedió a curarle el dedo y Yuri no pudo evitar sentirse un poco apenado por la situación, aún cuando no lo dijera y probablemente jamás lo admitiría el accionar del mayor le había parecido muy tierno, y la delicadeza con la que pasaba la gasa por su herida le provocaba una cierta… admiración. Sí, era admiración, por que eso era exactamente lo que estaba haciendo mientras el otro lo curaba, admiraba su rostro serio y preocupado asi como sus gentiles manos y sus tentadores labios al soplarle para que no le doliera, tan dulce…
Takaki: listo, con esto no se te infectará- sonrió satisfecho
Lo cual provocó que un nuevo sonrojo apareciera en el rostro de Yuri haciéndolo lucir endemoniadamente adorable, no aguantó más, se abalanzó hacia el menor para comerle la boca de una vez por todas; estaban recostados uno encima del otro mirándose con la desesperación denotada en sus ojos y el anhelo que demostraban sus labios pero sin mover ni un milímetro más, solo permanecieron en esa posición como esperando a que el otro ceda, solo esperando a que uno se rindiera para darle paso al desenfreno.



-¡Ya es hora del almuerzo!, chicos, los estamos esperando-
Al escuchar esto se separaron y apresuraron en salir de la tienda para ir con el resto.
Fue incluso más incomodo que antes, ahora sus compañeros procuraban ver sus acciones y cuchicheaban entre ellos comentando, seguramente un sin fin de chismes y rumores acerca de ellos  dos y de qué tipo de relación poseían.
Lo peor fue al caer la noche, todos los miraban con ojos suspicaces y miradas traviesas, no se necesitaba ser un genio para saber que pensamientos habían detrás de estos, todos estaban más que al pendiente de lo que hacían e iban a hacer, en especial a la hora de acostarse, cosa que no podía haberse hecho más notable cuando el profesor le pidió a Chinen que se quedara en su tienda con el pretexto de que era más cómoda y podría descansar mejor ¿quién creería eso? Lo que realmente pensaba era que si tenía que separarlos para evitar que esos dos hicieran algo “extraño”, porque se notaba a leguas que había algo raro entre ellos; prefería mil veces al molesto, antipático y malcriado de Chinen que a Takaki con el mal genio que se traía, como si tranquilo no fuese lo suficientemente amenazador.


Entrada ya la noche, cuando todos estaban durmiendo, Yuri se levantó, necesitaba ir al baño con urgencia, sentía que su vejiga explotaría y tuvo suerte de no haber tenido un accidente ya con lo aguantado que estaba.
Tomó una linterna y se dirigió a paso apresurado hacia una parte bastante alejada del campamento, tratando de hacer el menor ruido posible.
Cuando al fin hubo llegado al lugar que le parecía el más indicado para sus necesidades mundanas se encontró con algo que no podía creer, que ese no era... y esa chica… NO! Espera… ¡¿qué no es ese?! ¿acaso esos dos estaban…

Chinen: ¡pero que demo-alguien lo detuvo de pegar un tremendo grito y le cubrió la boca llevándoselo de ahí, dejándolo con la duda…

- mmhhmhmhm!- trataba de hablar, pero no podía, su boca seguía cubierta por  esa persona que aún no lograba identificar, que tal si era un loco?
El pánico lo invadió y trató de zafarse a como pudo, tirando al otro sujeto que cayó de culo en el suelo. Al darse cuenta de quien era puso cara de fastidio, le enojo mucho que lo tratará de esa manera.


-¿por qué demonios hiciste eso? Ahora me dolerá al sentarme baka!- dijo enojado tratando de pararse.
- tú te lo buscaste, ¿quién te manda a arrastrarme asi?- dijo con enfado en la voz.
- pero si solo quería evitar que armes tremendo escándalo a mitad de la noche-se defendió el mayor.- además ¿qué haces despierto a esta hora?
-solo quise ir al baño, ¿algún problema?
- pues como sea, pero debes ser más silencioso.
- los silenciosos deberían ser ellos! Poco más y despiertan a todos con sus gemidos, son muy escandalosos!-
- mira quien vino a hablar…
- oye! En todo caso tú tampoco te quedas atrás…- murmuró despacio, bajando la cabeza de la vergüenza que le había provocado recordar cierta “situación”…- igual nunca pensé que ellos tenían ese tipo de tratos…-

- yo tampoco, parecían ser solo amigos, pero ya ves las apariencias engañan…- dijo dirigiendo su mirada hacia el lugar en el que se  encontraba la melosa pareja que no dejaban de besarse, hasta parecía que iban a terminar haciéndolo ahí, en el bosque en medio de la noche, pero luego se dieron cuenta de que eso no era así, no “parecía” que lo iban a hacer, lo estaban haciendo!
Se alarmaron cuando el más alto comenzó a desvestir al castaño y a lamer su pecho, aun cuando la noche cubría todo el lugar la luz de la luna, hermosa y brillante dejaba ver a la perfección esos cuerpos entregándose el uno al otro…


Decir que estaban excitados era poco, ver a sus compañeros en pleno acto les había subido la temperatura, la respiración y… sí, también les había subido “eso”; sus miembros ya estaban más que erguidos y con ganas de salir de su aprisionamiento, trataron de resistirse, en verdad que si, pero las siguientes imágenes fueron simplemente demasiadoeróticas.


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- ¿qué crees que haces?-
-no tiene nada de malo  que use estas ¿o si?- dijo con una sonrisa
- jajaja eres terrible, me dolerá todo mañana- dijo mientras se mordía el labio inferior.
- eso es mañana, hoy… disfrutarás…
Sin más  lanzó la cuerda que tenía en sus manos por sobre la rama que estaba sobre ellos, tomó las muñecas de su compañero y las ató, dejándolo colgado, bien sujeto, desnudo y a su entera disposición, esa imagen era más que tentadora, un hermoso esplendor emanaba tenue de la piel  del castaño, una imagen embelesadora y perfecta…
- yaa que tanto me ves, me haces sentir avergonzado…-
- nada, es solo que… eres hermoso Ryosuke…-dijo acercándose lentamente hacia él, tocando con suavidad sus hombros, bajando lentamente hasta su abdomen, se arrodillo y comenzó a besar esa zona sensible con mucha delicadeza. Sacó su lengua y empezó a recorrer su piel con finura, era tanta su devoción que el cuerpo de su pareja vibraba con cada lamida. Trató  de atesorar su cuerpo lo más que pudo, agasajándose con el  sabor tan dulce de su piel, amaba tocarlo, amaba acariciarlo, besarlo, … pero lo que más amaba en el mundo era… hacerlo suyo…
Sin poder soportar por más tiempo lo tomó por las piernas y las colocó a cada lado de su cintura comenzando a frotar su miembro por la entrada de Ryosuke.
- mmmh… Yuuto!!... eso se siente maravilloso ahhh!- gemía el castaño con una voz cargada de gozo, y es que sentir el caliente y palpitante miembro de su amante de esa manera  lo desquiciaba, anhelaba tenerlo dentro, sentirlo, sentir como desgarraba su orificio abriéndose paso en su interior tocando sus estrechas paredes llevando por delante un arrasador placer que los consumía lentamente, lo necesitaba, lo ansiaba, lo quería ¡ya!

Sin poder contralar más sus impulsos, el alto separó su miembro del cuerpo del castaño un poco, solo para embestirlo con profundidad de una sola vez y arrancando de sus hermosos labios rosa un sonoro gemido que ciertas personas pudieron escuchar a la perfección y en las cuales provocó una roja llamarada de lujuria que no pudieron controlar más…


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Chinen: que conste, esto… es culpa suya…- dijo muy colorado y bajando la cabeza.
Takaki: si, lo es, es solo suya…-dijo mirándolo y sin contenerse más atrajo su  cuerpo al propio, lo cogió del mentón y levantó su cabeza para encontrarse con sus ojos, aquellos tan profundos e hipnotizantes…
Chinen: NO! No, esto no puede seguir, se supone que no debemos!
Takaki: lo sé, maldita sea lo sé! Pero que quieres que haga, ya no lo aguanto, por favor…- dijo en manera suplicante.
Chinen: no, basta, no pongas esa cara sino yo…- dijo con tono de desesperación.
Takaki: shhh-pronunció tomándolo del rostro- solo, solo hazme tuyo…-
Sin lograr oponerse a semejante proposición Yuri lo tomo del cuello para bajar su cuerpo y poniéndose en puntitas de pie logró alcanzar sus labios plantándole un suave beso, uno muy tierno y dulce que sorprendió a ambos pero que los atrapó rápidamente, llevándolos a abrir más sus bocas y mezclar sus salivas, tan deliciosas…

Wild Love- Cap 4

bueeno, yahi aquí, había hecho un tremendo embrollo con este fic en los caps 3 y 4 en el foro dónde los publiqué primero pero aquí TRATÉ de mejorarlos, si algo no va bien o hay errores de continuidad me avisan si? eso es todo y espero les guste ^^

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Despertó  desorientado con una luz que le daba de lleno en el rostro, acaso estaba en una cama? ¿Estaba en la enfermería? No entendía nada que no estaba con aquellos infelices y…. O_O  claro!
“Ese idiota de Takaki me  golpeo,… el muy maldito…”

Se incorporo rápidamente y lo busco con la mirada, no tardo más que un segundo en encontrarlo, ya que este estaba  al lado de su cama mirándolo fijamente.
Chinen: que demonios pensabas estúpido, como se te ocurrió golpearme a mi!-vociferó con mucha rabia.
Takaki: si no lo hubiese hecho de  seguro que ahora estarías de camino a la prisión, es que acaso no sabes medirte?
Chinen: medirme? MEDIRME?!  Como carajo piensas que podría “medirme” con esos mal nacidos eh? Es que acaso tu...
Takaki: esta bien, no te enojes- lo interrumpió antes de que chinen se volviera más colérico, no quería saber de todo lo que era capaz el pequeño, con lo que vio fue más que suficiente para saber que no era bueno hacerlo enojar.
Chinen: cuanto tiempo estuve inconsciente?
Takaki: mmm unos 5 minutos tal vez…
Chinen: eh? o.O eso es todo? Tan débil eres?
Takaki: ¡hey enano pero que dices!, no es culpa mía que seas un mounstro.
Chinen: ja! Solo eres un debilucho.
Takaki: se paró de inmediato- que? Yo soy el debilucho? Quién fue el tonto que se dejo atrapar por eso tipos eh?
Chinen fulminó con su mirada al mayor- me agarraron por sorpresa, si no, no hubiesen sido capaces de tocarme un cabello siquiera-bufó ahora más que molesto.
No había caso con estos dos, sin importar la situación en la que se encontraban, terminaban de la misma manera, pero hubo algo que intrigo considerablemente a Takaki, aún cuando no estaba seguro de si era conveniente preguntar, quiso arriesgarse, pues la duda lo estaba  carcomiendo.
Takaki: hace rato cuando  trataba  de detenerte dijiste algo que me preocupó.
Chinen: que cosa?
Takaki: dijiste que no dejarías que…  te pase lo mismo dos veces,… a que te referías con eso-preguntó con voz suave y muy débil tratando de no incomodar más al menor; pero la pregunta en si ya era algo más que importuna, no quería que nadie supiese por lo que había pasado, no deseaba  de ninguna manera la compasión y lástima de los demás, su orgullo no permitiría tal cosa por nada del mundo y mecho menos de alguien como Takaki Yuya, alguien a quien el ya había decidido odiar.
Chinen: ese no es asunto tuyo. Dijo cabizbajo.
Takaki: solo quería saber si te puedo ayudar en algo.
Chinen: eh? ayudarme…?
Takaki: puedes decirme lo que quieras, si eso te hace sentir mejor yo te escucharé.
Acaso lo  estaba compadeciendo?. No, eso no podía ser, lo que mas odiaba en el mundo es que las personas lo miraran con pena, se había prometido  a  si mismo que sin importar que lograría salir adelante sin ayuda de nadie, por eso se hizo más fuerte,
Por ello aprendió a luchar, por ello  se alejó de los demás y dejó de buscar y rechazaba compañía, porque no necesitaba de nadie, porque al final… siempre, siempre  terminaba solo, así fue desde un principio.
La sola idea de que alguien se viniera a inmiscuir en su vida a estas alturas le resultaba atroz, y sin importar que la o lo alejaría, lo hizo con su familia, sus amigos y el resto del mundo.

Chinen: deja  de  decir estupideces!- gritó indignado.-por qué  confiaría en ti eh??
Solo eres un pobre imbécil al que los demás manejan a su antojo! Por eso esa chica jugó contigo no es así? Porque no eres nada más que un idiota que confía ciegamente  en otros haciendo el ridículo de si mismo!

Las tan crueles palabras de chinen hirieron profundamente a Takaki, el menor no sabía el martirio en el cual se encontraba su vida y  aquellos dichos revivieron el dolor que por al menos un breve tiempo se desprendieron de él, los momentos que había pasado a su lado…
Takaki: no sabes lo que dices.
Chinen: ha?? Todos saben que no fuiste nada más que un perro faldero! Idiota!
Takaki: -y tu que? Eres solo un maldito mocoso que no entiende nada de la vida y aún así te atreves  a juzgarme! O que eh? que fue eso tan malo que te pasó o es que te lo merecías y por eso no quieres hablar de ello eh?!-
Chinen: no sabes de lo que estas hablando!
Takaki: lo mismo te digo a ti!. No tienes la más mínima idea de lo que hablas. Pensé  que solo eras un niño tonto y solitario pero no solo eres eso también eres un déspota!
Si quieres desahogar tu frustración en alguien no me tomes en cuenta, por que mejor no llamas a esos tres que de seguro querrán aliviarte un poco tus penas- pronunció  con saña y vileza, como una  ponzoña que quema y carcome el interior de tu ser…

Chinen: basta…¡basta! Eres un maldito! … ¡te odio Takaki Yuya¡ ¡TE ODIO!
Takaki: ehhhh  al fin muestras tu verdadera forma ja! Que bien me estaba cansando del mocoso idiota que trataba de ser dulce, cuando solo estaba haciendo el ridículo.-El  mayor había perdido la compostura y pronunció unas palabras inconmensurablemente punzantes en un corazón que hacía mucho tiempo dejó de sentir emociones….
Chinen no pudo más, las palabras tan hirientes del otro removieron todo el rencor y la maldad que poseía y sin más lo dejo salir sin importarle ya nada, a aquel chico que se había burlado de su desgracia le haría sentir en carne propia el dolor de ser profanado…
Se reincorporó rápidamente y lo tomo por el cuello de la camisa, tal acto pilló al mayor por sorpresa y no reaccionó con rapidez, por lo cual le dio la ventaja a Yuri de posicionarse mejor encima del este apresando sus manos por encima de su cabeza y sujetándolos con mucha fuerza para impedirle cualquier intento de fuga.
Cuando  Yuya dejo de lado el desconcierto que le había ganado  la acción del menor trató de repelerlo a diestra y siniestra, pero para su mala suerte aquel pequeño que apenas le llegaba al pecho poseía una fuerza descomunal por lo cual sin importar que tanto se removiera bajo ese pequeño cuerpo no podía zafarse.
Chinen sonrió al ver la cara de desespero que tenía el mayor al verse imposibilitado de liberarse de su cuerpo y procedió a acercar lentamente sus labios al cuello del otro, pero antes de siquiera tacar su piel se dirigió a su oído y susurró- prefiero que seas tu el que “alivie mis penas”. Entonces paso a devorarle el cuello a besos procurando dejar tantas maracas en el como le fuera posible, saboreaba esa suave y dulce piel como mejor podía, debía admitir que estaba comenzando a disfrutarlo. Mientras Yuya volvía a estar en desconcierto “que es lo que esta haciendo”, “no, no, basta “resonaba en su mente, pero sin articular palabra alguna para expresar aquello que sentía.
Yuri se detuvo por momento solo para mirarlo a los ojos y decirle “voy a hacer que quieras más”. Y esta vez se encaminó a los labios del mayor, lo besó con ferocidad, empujando su lengua dentro de la cavidad del otro logrando una intromisión violenta, intrusión que se fue tornando lenta y pausada  causando una sensación de enajenamiento en el mayor, que poco a poco fue olvidando la grave situación; si se le podría decir así; en la que se encontraba, dejándose llevar por la delectación que emanaba de la embriagadora saliva de chinen conllevándolo a responder el beso.
Se besaban de manera hambrienta, para sorpresa de ambos ninguno parecía querer detenerse, en cambio aumentaba la lujuria y desespero por explorar más del otro, lo que hizo que chinen soltara el agarre con el cual retenía al mayor colara sus manos por debajo de la camisa de Takaki  tocando su pecho…



20 minutos después…

-mm siii ahhh- sentía al otro arremeter con fuerza, su interior parecería estallar en cualquier momento
-asi te gusta eh? Ja! pues aquí tienes más- y lo embistió tan fuerte que pego un tremendo un grito de placer.
Estaba acostado en el suelo con el otro encima suyo dándole pequeños besos en su pecho hasta que le pidió detenerse, el otro no entendía
-por que quieres que pare no me digas que no te gusta- sonrió con lascivia -
-no es eso- le dijo dándole un febril beso en los labios- no podía resistirse mas, a quien quería engañar el otro lo había vuelto loco, su tersa y suave piel, su dulce y a la vez salvaje contacto lo tenía por completo atrapado, estaba mas que dispuesto a terminar lo que empezaron, eso lo tenia muy claro.
Lo miro a los ojos y le dijo- quiero que lo hagas así-se dio vuelta poniéndose en cuatro dejando ver su apetitosa entrada.
- ¿es así como te gusta? bien- noto la desesperación del otro pero prefirió jugar un poco mas. Se acercó a su entrada pasando su lengua por el orificio, haciéndolo vibrar- ¿dime se siente bien así?-y acerco sus labios besando sus glúteos, recorriendo sus piernas hasta dejar un camino de saliva por su cuerpo, volvió a su entrada y comenzó a meter y sacar su lengua, una y otra vez haciendo al cuerpo de su amante llenarse de placer.
-ngh ahhh! -sus gemidos lo decían todo, estaba disfrutando como un loco todo lo que le hacía, pero necesitaba que entrara en él, necesitaba sentirlo dentro suyo.
De un momento a otro llego lo que tanto había esperado, sintió aquel miembro punzante y caliente en su entrada y comenzaron juntos un vaivén lento y delicioso que los llevaba al goce extremo. Continuaron con ello todo lo que pudieron hasta que sus cuerpos pidieron mas, la temperatura corporal de ambos estaba por las nubes y el orgasmo muy cerca por lo que decidieron apresurar el ritmo, en una sincronización perfecta aceleraron las embestidas al mismo tiempo
regalandose mutuamente un deleite jamás conocido.

- antes ahh te pregunte... si s-se sentía bien dímelo aahora-le dijo de forma un poco entrecortada pero muy sensual, esperaba anhelante esas palabras, lo había tomado de la forma que quería y ahora deseaba escuchar esas palabras que lo excitarían aún más.
- se mm siente ahh mmm estupendo ahhh- al terminar de decir aquellas palabras sintió al otro acelerar las embestidas, haciéndolo gritar desaforadamente.
-dilo… quiero ahh que digas mm mi nombre- sentía que en cualquier momento se correría-vamos, dilo ohh mmmm-
Estaba entregado al placer por completo, y lo que el otro le estaba pidiendo lo calentaba mucho más, tener sexo con un hombre era algo que nunca había concebido en su vida, pero ahí estaba con aquel molesto ser disfrutando del mas exquisito placer carnal, gritando como un desesperado acompasando sus movimientos con los de la persona que tenía atrás...
-vamos, dilo mm gime mii ahh nombre, dilo ahhh!-
-más ahhh quieroo maaaas mmhh Yuri!!!!!-
Escucharlo gemir su nombre era todo lo que necesitaba para llegar al clímax, con dos estocadas mas Yuya se corrió, manchando el piso con su blanca semilla contrayendo su interior y aprisionando con mas fuerza el duro miembro de Chinen, logrando que este también se corriera, pero en su interior, sintiendo como su cálido líquido lo llenaba en lo más profundo...